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Siete consejos para ahorrar en el menú de Navidad

Siete consejos para ahorrar en el menú de Navidad

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El menú de las comidas y cenas de Navidad es uno de los grandes gastos a los que pocas familias desean a renunciar. Por eso las grandes citas y celebraciones familiares en estas fiestas suelen estar caracterizadas por copiosas comidas protagonizadas por platos e ingredientes especiales.

Pero preparar un menú navideño no tiene por qué ser sinónimo de despilfarro si tomamos las precauciones necesarias. Con la conveniente previsión, el resultado puede ser exquisito si  que el bolsillo se resienta:

Confecciona un menú cerrado: será la única forma de elaborar un presupuesto realista. Lo peor que puedes hacer es ir comprando alimentos en diferentes etapas, porque perderás la noción del gasto total y a la hora de sumar la cuenta será desorbitadas. Calcula el número exacto de comensales y los platos que vais a elaborar, sin añadir posteriormente caprichos o ideas de última hora.

Compra con antelación: la mayoría de los productos que se utilizan para preparar una comida o cena navideña, se pueden comprar con uno o dos meses de antelación. Los precios suben en las semanas de Navidad y ahorraremos una buena cantidad si somos previsores. A excepción de algunos alimentos frescos que solo podrás adquirir en el último momento (algunas frutas y verduras), productos como bebidas, latas, condimentos, dulces y demás envasados te permitirán un gran ahorro en la cuenta final.

Congela para ahorrar: mariscos, carnes y pescados se pueden congelar sin problemas para ser cocinados durante las fiestas y así evitar los precios de última hora. Además, puedes ahorrar aún más si compras meses antes los productos directamente congelados. Por otra parte, también puedes preparar en el momento algunos platos, caldos o acompañamientos elaborados con productos frescos y mantenerlos congelados hasta la fecha. En ese caso ahorrarás en tiempo y dinero.

Los platos justos: debemos desterrar la idea de que el menú de Navidad debe ser exagerado en cantidad. Este tipo de comidas deben ser especiales tanto por la compañía como por lo tradicional de las recetas y sus ingredientes. Cocina como si fuese una comida normal.

Mejor pollo o pato: si el solomillo, el pescado o el pavo están especialmente caros en esta época, sustitúyelos por aves sabrosas como el pato o el pollo, con las que seguro triunfarás. El secreto reside en la receta que uses y las guarniciones que lo acompañen.

Brindis con sidra: si no sois auténticos amantes de los espumosos y solo los empleáis para el tradicional brindis navideño, podéis recurrir a la sidra. Sabrosa, ligera y más barata.

Dividir los gastos: si realmente necesitáis ahorrar podéis guardar los tickets de la compra y repartir los gastos por familias. Es la mejor forma de sobrellevar el presupuesto navideño sin que nadie salga perdiendo.

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Diferencias entre la lejía y el amoniaco en la limpieza

Diferencias entre la lejía y el amoniaco en la limpieza

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La lejía y el amoniaco son viejos conocidos entre nuestros productos de limpieza, pero aún así a veces dudamos de cuál es el más idóneo para cada uso. ¿Desinfectan igual? ¿Tienen la misma eficacia en todas las superficies? ¿Cuál es más potente? ¿Tienes diferentes funciones?

¿Qué son?

El amoniaco o hidróxido de amonio es incoloro y desprende un fuerte y penetrante olor. En grandes cantidades puede resultar irritante y hasta tóxico. Por otro lado, el nombre químico de la lejía es hipoclorito sódico (cloro), también es incoloro y tiene un fuerte olor característico. Normalmente, en los envases se advierte del peligro de mezclar ambos productos a la hora de la limpieza, puesto que provocan una reacción en forma de gas tóxico que resulta muy perjudicial.

Propiedades

Ambos productos son potentes limpiadores, pero con dos funciones bien diferenciadas. El amoniaco actúa como potente desengrasante, mientras que la lejía es desinfectante y bactericida. Además esta última actúa como blanqueante y oxidante, por lo que puede decolorar tejidos y materiales. El amoniaco, sin embargo, puede utilizarse en la limpieza rutinaria sin temor a decolorar o deteriorar los tejidos.

Por tanto, si queremos desinfectar una superficie nos decantaremos por la lejía, mientras que si queremos limpiar restos de grasa, conseguiremos los mejores resultados utilizando amoníaco.

Para qué se usan

Por un lado, el amoniaco resulta ideal para las cocinas y los suelos, puesto que elimina de forma efectiva la grasa. Además, resulta eficaz a la hora de eliminar manchas persistentes en tejidos, tanto en la ropa como en tapicerías y alfombras. El amoniaco también es apropiado para limpiar cristales y espejos, porque dejar un acabado brillante. La lejía en cambio resulta apropiada para la desinfección de superficies como inodoros, bañeras, lavabos y suelos que lo requieran. Debido a su acción blanqueante, también puede usarse para blanquear tejidos o utensilios de cocina, aplicándola en mezclas en una proporción muy baja.

En el caso de la lejía, también puede utilizarse en las lavadoras de ropa blanca en combinación con el detergente, aunque su uso continuado puede deteriorar los tejidos. Paralelamente, el amoniaco sirve para combatir las manchas de grasa de la colada cuando se aplica en el cajetín del detergente.

¿Cómo se usan?

A la hora de emplear cualquiera de estos dos productos en la limpieza del hogar debemos ventilar convenientemente las estancias para evitar la acumulación de gases. Tanto la lejía como el amoniaco se usan diluidos en agua, y, como ya hemos advertido, nunca deben interaccionar (cuidado con algunos limpiasuelos y detergentes que incluyen lejía y reaccionarían ante el amoniaco).

– El amoniaco se usa para fregar suelos, diluido en un cubo de agua (medio vaso de agua). También para encimeras, armarios, cristales y espejos, con una bayeta húmeda o un papel de cocina. Para limpiar moquetas, alfombras o tapicerías, se recomienda diluir una taza pequeña de café con amoniaco en un litro de agua parra humedecer en la mezcla un trapo seco y frotar con vigor.

– La lejía se emplea disuelta en un cubo lleno de agua para los suelos (medio vaso de agua), directamente sobre encimeras y mobiliario de cocina y baños con una bayeta húmeda y un aclarado posterior, así como en inodoros, dejando actuar unos minutos el producto en su interior antes de aclarar. A la hora de usar en la lavadora, se aplica un chorrito en el mismo compartimento del cajetín del detergente y se deja que actúen en conjunto.

Superficies que pueden dañar

En general, no se recomienda usar amoniaco en superficies enceradas o barnizadas, como es el caso del parqué. Por su parte, la lejía puede oxidar piezas metálicas o cromadas, así como dañar revestimientos cerámicos o desgastados, con lo que es conveniente siempre hacer una pequeña prueba sobre el material. Y, por supuesto, cuidado con los tejidos, ya que puede decolorar con el roce de tan solo una gota.

Errores frecuentes

No utilizar guantes, especialmente al manipular la lejía, que puede causar quemaduras e irritaciones severas.

No mantener la ventilación apropiada. Siempre que utilicemos alguno de estos productos debemos mantener la máxima ventilación posible para evitar respirar los vapores que puede marear e irritar las mucosas nasales.

Combinar la lejía o el amoníaco con productos ácidos. Si bien tenemos claro que nunca se deben mezclar entre sí, tampoco es aconsejable hacerlo con productos como el vinagre o los limpiadores abrasivos.

Excedernos en la cantidad: más cantidad de lejía o amoniaco o significa más limpieza. Lo mejor es seguir las indicaciones del fabricante en cuanto a cantidades se refiere y diluir siempre los productos en agua para conseguir una limpieza eficaz sin derrochar ni intoxicarnos.

Limpiar con lejía utensilios para cocinar: corremos el riesgo de dejar restos de lejía al limpiar tablas de cocina y superficies en general.

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Cómo eliminar el olor a quemado de una casa

Cómo eliminar el olor a quemado de una casa

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El olor a quemado es un invitado habitual en la cocina de cualquier hogar. Una tostada, una tortilla, un sofrito o unas lentejas que han permanecido demasiado tiempo sobre el fuego suelen ser las culpables de los pequeños sustos entre fogones que llenan de humo nuestras cocinas. Lo mismo puede suceder con un asado en el horno que hemos olvidado por completo. Por leve que haya sido el accidente, el humo se extiende con facilidad a través de las habitaciones, llegando incluso a impregnar cortinas, ropa y mobiliario.

VER TAMBIÉN: Trucos para eliminar el olor a comida en casa

Si te ha ocurrido algo parecido y lo que quieres es eliminar cuanto antes el desagradable olor a quemado, lo primero que debes hacer es cerrar la puerta de la cocina, encender el extractor de la campana y abrir las ventanas al máximo. Si el humo es especialmente denso, utiliza ventiladores orientados a las ventanas para agilizar el proceso.

A continuación, retira y aísla la comida quemada en una bolsa de plástico cerrada, para que su olor no siga impregnando la cocina.  A veces nos afanamos en ventilar y limpiar la zona, cuando el olor a quemado sigue emanando del alimento calcinado.

Una vez retirado, pon al fuego una cacerola con medio litro de vinagre blanco. Espera a que hierva y entonces déjalo a fuego lento durante 15-20 minutos. El vinagre es un desodorante natural capaz de contrarrestar los olores más intensos. Si no tienes vinagre, puedes hervir un limón cortado a rodajas, con pulpa incluida.

Una vez eliminado en gran medida el olor a comida quemada, podemos ambientar la cocina con ingredientes naturales: hierve agua con zumo y pulpa de limón, o alguna especia que te resulte agradable al olfato.

Para olores más intensos que hayan invadido toda la casa, puedes emplear tazones de agua con rodajas de cebolla dentro y déjalos reposar toda una noche. Igualmente, el agua con bicarbonato cumple la misma función.

Si se te ha quemado el horno o el microondas

Si se te ha quemado algo en el horno te costará eliminar el hedor de su interior. Prueba realizando un horneado suave de mantequilla y canela sobre papel aluminio. El olor a quemado irá cambiando por un dulce aroma de pastelería.

Si se te ha quemado algo dentro del microondas, (las palomitas, un clásico) debes seguir la misma dinámica para eliminar el intenso olor a quemado. Introduce una taza con vinagre o zumo de limón y ponla a calentar unos tres minutos hasta que empiece a evaporarse. Entonces, con el microondas apagado debes mantener la taza dentro durante una hora. Si aún así el olor a quemado persiste, puedes probar con agua con café soluble, otro potente desodorante casero.

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Cómo desinfectar la colada en caso de virus o infección en casa

Cómo desinfectar la colada en caso de virus o infección en casa

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Cada invierno cruzamos los dedos para que nadie de nuestra familia enferme con infecciones virales o bacterianas como el enterovirus, la gripe o incluso un resfriado fuerte. Pero cuando sucede, es importante prevenir la propagación de la enfermedad a otras personas en el hogar. Afortunadamente, hay medidas que podemos tomar para eliminar las infecciones bacterianas y virales en la colada.

Las investigaciones muestran que es raro que una infección se propague por el simple manejo de prendas. Sin embargo, en entornos sanitarios, hasta que la ropa se haya lavado se recomienda usar guantes de goma desechables. Asimismo, siempre es mejor usar un cesto de plástico para la ropa sucia de este tipo.

Desinfectar la colada

La desinfección de la ropa de la casa se puede hacer de forma económica, fácil y sin dañar el tejido. Estas cuatro categorías de productos son seguras para las telas y están disponibles en las tiendas. Sigue siempre cuidadosamente las instrucciones del producto y usa la cantidad de desinfectante recomendada en la etiqueta del producto.

Aceite esencial de pino

Es efectivo en agua caliente y tibia, y se puede usar tanto en telas blancas como en telas de colores. Debe añadirse al inicio del ciclo de lavado y si se trata de un producto desinfectante a base de este ingrediente, para que resulte efectivo debe contener al menos un 80% de aceite esencial de pino.

Desinfectantes fenólicos

También son efectivos en agua caliente y tibia y se pueden usar en telas blancas y de color. Se pueden añadir desinfectantes fenólicos al agua de lavado o durante el enjuague si es con agua tibia.

Lejía

Se pueden usar en temperaturas de agua caliente, templada o fría, aunque solo en telas blancas. Para que la desinfección sea efectiva, debe haber una concentración de 5,25%-6,15% de hipoclorito de sodio. No todas las lejías son tan fuertes, así que consulta siempre las etiquetas.

La lejía siempre debe diluirse en agua antes de añadirla a la lavadora, y nunca debe verterse directamente sobre la ropa. No es adecuado para su uso en lana, seda, spandex o en ciertos tejidos teñidos o con acabados especiales, ya que podría causará daños permanentes.

Desinfectantes cuaternarios

Son extremadamente efectivos en todas las temperaturas del agua, pero están menos disponibles que los otros productos, ya que son de uso profesional. De hecho, no se recomiendan para lavar ropa porque pueden dañar los tejidos, pero se pueden agregar al aclarado final siguiendo la tasa de dilución por litro de agua recomendada en las etiquetas.

Cómo desinfectar la colada

Los procedimientos de lavado para desinfectar la ropa deben pasar por utilizar agua caliente (90º), un producto desinfectante siguiendo las instrucciones y, a ser posible, un ciclo de secado a alta temperatura. Así podrás matar cualquier virus.

Cuando alguien está enfermo en casa, lo más recomendable es optar por sábanas blancas de algodón 100%. ¿Por qué? Pueden ser aburridas pero son fáciles de desinfectar con agua caliente. Las sábanas de colores vivos y mezclas sintéticas no pueden resistir los rigores de los químicos desinfectantes.

Por otra parte, una de las mejores cosas que puedes hacer para protegerte es usar guantes de goma cuando manejes ropa sucia y haya enfermos en casa. Como mínimo, mantén las sábanas alejadas de la cara y el cuerpo. Y lava siempre la ropa lo antes posible para evitar la contaminación cruzada en la cesta con otras prendas sucias.

Asimismo, tu lavadora puede albergar gérmenes y bacterias fácilmente, con lo que es necesario limpiarla con regularidad, especialmente después de que una enfermedad esté presente en el hogar. Esto es especialmente importante si acostumbras a usar principalmente agua fría para el lavado.

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Consejos para limpiar puertas

Consejos para limpiar las puertas de casa

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Estamos acostumbrado a pasar por ellas cada día sin prestarles demasiada atención. Por eso las puertas suelen ser las grandes olvidadas de la limpieza general de nuestro hogar. Sin embargo, si nos fijamos atentamente, comprobaremos que, con el tiempo, tienden a acumular polvo y hasta suciedad incrustada.

Sigue estos consejos de limpieza para que las puertas de tu casa se mantengan como nuevas por más tiempo:

Antes de empezar: para no trabajar en vano, es recomendable seguir el mismo orden de limpieza de habitaciones a la hora de limpiar las puertas. Hay quienes prefieren limpiar todas las puertas primero, pero probablemente se encuentren con el problema de que al volver a pasar por cada estancia con el aspirador o quitando el polvo haya que repasar la puerta de turno porque ha vuelto a mancharse en el proceso.

Lo primero que tendremos que hacer es quitar el polvo acumulado en las puertas antes de aplicar cualquier producto de limpieza. Utiliza un trapo de microfibra ligeramente humedecido para atrapar el polvo y no esparcirlo, que es lo que conseguirás, por ejemplo, si empleas un plumero. No olvides el canto de la puerta así como la parte superior e inferior. Si se acumulan pelusas por debajo de la puerta, usa el aspirador.

Si tus puertas son de madera utiliza un limpiador específico para mantenerlas en buen estado. Dilúyelo en agua y sumerge un trapo de microfibra. Escúrrelo completamente y frota la puerta en la dirección de las vetas de madera. Sécalo con un paño para dar brillo a la superficie. También puedes utilizar una mezcla a partes iguales de vinagre y aceite de oliva, bien removida y aplicada con mimo sobre la madera, dibujando pequeños círculos. Deja secar todas las puertas durante media hora y saca brillo con un trapo suave seco. La madera quedará como nueva.

Para puertas lacadas bastará con utilizar un multiusos no abrasivo o jabón neutro diluido en agua con ayuda de un trapo de algodón, para después secar con un trapo limpio. Lo más importante con estas puertas es no degradar su peculiar superficie con productos que puedan erosionarla. Si quieres eliminar manchas o rayones de pintura o suciedad que el jabón normal no puede, prueba con un poco de alcohol diluido en agua y un trapo suave.

Si la puerta en cuestión tiene cristal, aplica un limpiador específico, un multiusos o incluso amoniaco, con un paño seco de celulosa, para un resultado brillante. Recuerda eliminar el polvo previamente también de los cristales, con un papel de cocina o un paño de celulosa.

Disimular arañazos

Con el paso de los años es fácil que nuestras puertas de madera presenten arañazos causados por golpes al trasladar muebles, o por la convivencia con niños y mascotas. Son desperfectos que solo con la limpieza habitual no se pueden reparar y que le dan a nuestras puertas un aspecto descuidado. Pero podemos recurrir a algunos trucos sencillos para disimular los rayones superficiales de la madera que presentan nuestras puertas de madera.

Incluso podemos elaborar nosotros mismos un reparador casero para disimular los rayones de la madera, tal y como se explica en este vídeo:

 

Grasa y bacterias en puertas

Desinfecta manillas y tiradores, más propensos a acumular bacterias por el contacto con las manos, por ejemplo, con amoniaco o con cualquier limpiador antibacteriano. Además, debemos prestar especial atención a las puertas de cocinas y baños por ser las que más suciedad acumulan. En el caso de la cocina, es posible que necesite una limpieza más a fondo por acumular grasa o restos de comida fruto de cualquier descuido. Igualmente, con el baño será aconsejable añadir unas gotas de amoniaco en la mezcla de jabón para desinfectar la superficie de los posibles gérmenes.

En general, si tienes dudas con algún multiusos o no sabes bien cuál es el material de tus puertas, prueba a limpiar una esquina de la puerta con él, para comprobar cómo reacciona el material. Y recuerda que lo más inofensivo es aplicar agua y jabón neutro con un paño de algodón.

¿Cuándo limpiar? Salvo por manchas concretas, lo ideal es repasar las puertas al menos una o dos veces al mes (cada quince días), dentro de la limpieza general. Lógicamente, la puerta principal de la casa se ensuciará con más frecuencia, sobre todo si da a la calle, y deberemos tener en cuenta, al igual que con los cristales, que no compensa esforzarse demasiado en época de lluvias.

Conoce otros consejos y trucos sobre la limpieza del hogar:

 

Diez cosas que no se deben meter en el lavavajillas

Diez cosas que no se deben meter en el lavavajillas

Escrito por Flota | Hogar |

El lavavajillas es un electrodoméstico que nos alivia la carga de trabajo en la cocina, por lo que se ha convertido en un aparato imprescindible en los hogares. Es capaz de lavar platos, cubiertos y menaje con gran efectividad y ahorrando agua y detergente. El único inconveniente llega a la hora de utilizarlo para lavar cierto tipo de recipientes y utensilios frágiles o de material sensible. Los antiadherentes, barnizandos, esmaltados y pegamentos, por ejemplo, son enemigos de la potencia del lavavajillas, que desinfecta en profundidad gracias a las altas temperaturas que puede alcanzar.

Por eso, te enumeramos los materiales y piezas que los fabricantes no recomiendan introducir en este electrodoméstico:

  1. Utensilios de madera: si introduces en el lavaplatos cucharas o cuencos de madera comprobarás que se acaban deteriorando con el exceso de humedad. Además, si están barnizados, perderán su cobertura protectora, lo que hará que se estropeen con mayor rapidez. Lávalos siempre a mano teniendo en cuenta estos consejos sobre cómo limpiar utensilios de cocina de madera.
  2. Las sartenes y ollas antiadherentes: este tipo de menaje lleva una cobertura muy delicada que irá perdiendo sus propiedades tras unos pocos lavados en el lavavajillas. Lávalas siempre a mano, con un estropajo suave para que no se peguen a la hora de cocinar.
  3. Recipientes y utensilios con etiquetas: las pegatinas de los envases nuevos se irán desprendiendo bajo la acción del calor, el detergente y la humedad y no solo mancharán el resto de recipientes durante el lavado, sino que pueden llegar a atascar el filtro de tu lavaplatos.
  4. Ollas y sartenes de cerámica: para no estropear sus propiedades antiadherentes, conviene fregarlas a mano con un jabón suave.
  5. Cuchillos afilados: si tienes cuchillos de buena calidad, friégalos a mano siempre que puedas, porque los lavados en el lavaplatos hacen que el filo se deteriore. Intenta secarlos siempre con un trapo para que no acumulen humedad.
  6. Vajillas con baños de oro: el precioso acabado de tu vajilla se echará a perder con unos pocos lavados en el lavavajillas. Siempre que puedas, friega y seca a mano estas piezas.
  7. Copas de cristal fino: es muy fácil que aparezcan rotas tras un programa en el lavaplatos. Además, si las introduces con frecuencia, también perderán brillo y se irán rayando. Además, las copas y vasos de cristal con plomo (se usa para que brillen) no se consideran aptas para este electrodoméstico.
  8. Ollas y sartenes de aluminio: verifica con el fabricante si las que tienes son aptas para el lavaplatos, ya que es frecuente que no sea así.
  9. Fiambreras y plásticos, arriba: coloca siempre este tipo de menaje en la bandeja superior, para que el calor no deforme las piezas.
  10. Piezas con pegamento: si introduces, por ejemplo, cubiertos con mangos pegados con pegamento, acabarán por despegarse por la acción del calor y el detergente.

Por último, para alargar la vida de tu lavaplatos y mantener el nivel de eficacia deseado te recomendamos usar el Limpiamáquinas Flota. Elimina los restos de cal y grasa del aparato para que limpie tu vajilla como el primer día.

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Diez pasos para limpiar el frigorífico (a fondo y como es debido)

Diez pasos para limpiar el frigorífico a fondo

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El frigorífico es uno de los electrodomésticos a los que más atención hay que prestar en materia de limpieza para propiciar una correcta conservación de los alimentos que posteriormente vamos a consumir. Limpiar en profundidad la nevera y con cierta periodicidad (al menos cada tres meses) es una tarea imprescindible para evitar malos olores o incluso intoxicaciones alimentarias. Y, además, mantener limpio y ordenado el frigorífico te ayudará a consumir menos energía y a alargar la vida útil de este aparato.

Para someter a la nevera a una limpieza a fondo solo tienes que seguir unos sencillos pasos.

1. Apaga la nevera

Desenchufa el frigorífico de la toma de corriente. En cuanto comiences a sacar los alimentos tendrás que tener las puertas abiertas por lo que sin no lo apagas antes de empezar gastarás mucha energía de forma innecesaria.

Uno de los primero pasos es colocar paños en el suelo para absorber los restos de agua que pueden desprenderse con la descongelación del aparato. Un truco: si quieres acelerar este proceso coloca un recipiente con agua caliente en el interior.

2. Vacía el frigorífico

Saca todos los alimentos que tengas. El frigorífico ya sea tipo combi, que combina congelador y frigorífico, o de dos puertas debe estar completamente vacío de contenido para realizar una correcta limpieza. Intenta limpiar el frigorífico en el momento en el que menos alimentos tengas almacenados para que sea más fácil. No olvides siempre respetar la cadena de frío y conserva los alimentos en un lugar adecuado mientras acometes la limpieza. Puedes ayudarte de una nevera portátil y de bloques de frío.

Aprovecha este paso para tirar todo lo que no necesites realmente: botes de salsas, latas de conservas… Revisa también que no hay ningún alimento caducado.

3. Desmonta baldas y estanterías

Saca todas las baldas y estanterías, así como los cajones y cubetas. De esta forma podrás realizar la limpieza de una forma más fácil y también más completa. Desmonta cualquier pieza que sea extraíble.

4. Lava las juntas de las puertas

Es una de las zonas de la nevera que más suciedad acumula. Para limpiarlas a fondo utiliza una bayeta con agua y vinagre. Si la junta tiene manchas de moho puedes usar lejía, también diluida con agua, y ayudarte con un cepillo de dientes para llegar a los rincones de más difícil acceso.

5. Limpia las baldas, estantes y cajones

Puedes lavar todas las partes extraíbles del frigorífico en el fregadero con un estropajo suave, agua caliente y jabón. Aunque si la suciedad está muy incrustada debes utilizar vinagre o un limpiador específico (los quitagrasas suelen resultar bastante efectivos).

Puedes dejar estos objetos en el escurridor para que se elimine el exceso de agua y posteriormente secarlos con un trapo limpio o con papel absorbente.

6. Limpia el interior y el exterior del frigorífico

Limpia todo el interior con un poco de agua y bicarbonato de sodio. Esta mezcla ayuda a eliminar los malos olores de la nevera. Es recomendable también usar limpiadores naturales como el vinagre o el limón para evitar que el frigorífico se impregne del olor de los limpiadores químicos.

Para limpiar el exterior usa una mezcla de vinagre y agua servirá para eliminar los restos de grasa de la cocina. Seca todo el frigorífico en cuanto termines de limpiarlo.

7. Limpia el congelador

Puedes usar también una mezcla de agua con bicarbonato. Sigue los pasos que te contamos en esta entrada para limpiar el congelador para una limpieza más completa.

8. Vacía la bandeja de drenaje

En la parte baja de la nevera (de la mayoría de los frigoríficos) existe una pequeña bandeja en la que se acumulan los líquidos que va desprendiendo este electrodoméstico y que pueden generar muy mal olor. Para este paso, si no lo has hecho ya, es recomendable que utilices guantes. Para desinfectar bien esta bandeja puedes limpiarla con agua y lejía. Consulta las recomendaciones del fabricante para realizar este paso de manera correcta.

9. Limpia la parte trasera

Retira el frigorífico y limpia el polvo que se ha acumulado en las bobinas. Ten cuidado de no dañar ningún componente. Puedes usar una aspiradora para eliminar toda la suciedad. Utiliza un pincel estrecho para acceder a las zonas más difíciles.

10. Coloca un ambientador casero

Para terminar la limpieza puedes colocar en la nevera un ambientador casero.  Uno de los trucos más conocidos para combatir el mal olor es el de colocar en el interior un limón partido en dos mitades, en las que se incrustan clavos (especia). También te puede servir un recipiente con zumo de limón. Los amantes del olor a café pueden utilizar como ambientador un vaso de café molido. Otra alternativa, más neutra, es colocar un recipiente con bicarbonato.

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Herramientas para planchar como un profesional

Herramientas para planchar como un profesional

Escrito por Flota | Hogar |

Ya seas de los que plancha varias veces por semana, o solo cuando se acumula la ropa limpia en el cesto, contar con herramientas profesionales te ayudará a ahorrar tiempo y conseguir unos resultados profesionales. Porque, ¿a quién no le gusta ponerse una prenda limpia e impecable?

Si ya manejas los conceptos básicos de planchado, incluida la temperatura y la técnica correcta que hay que usar con cada tejido, te animamos a que repases este listado de herramientas de planchado que te facilitarán la vida a la hora de enfrentarte a cualquier prenda o patrón.

Esto es todo lo que necesitas:

Plancha de vapor

A la hora de elegir una buena plancha de vapor hay una gran variedad de precios. Lo normal es que te bases en criterios como la frecuencia de planchado y tu expectativas de rendimiento para elegir el modelo que más te conviene. Ten en cuenta cinco factores:

– Rendimiento térmico

– Capacidad de vapor

– Tamaño de la suela

– Longitud del cable y peso de la plancha

Paño para planchar

paño de planchar

El primer elemento extra para un planchado impecable y sin errores es el paño para evitar los brillos. Se trata de un pequeño trozo de tela que se coloca entre la plancha y la prenda y que permite evitar las marcas brillantes que quedan en algunos tejidos al pasar la plancha. El ejemplo más clásico es el pantalón de traje de hombre, aunque te puede pasar con todo tipo de prendas elaboradas con algodón 100%.

Si no deseas comprarlo, también puedes improvisar uno con un retal de muselina o incluso un paño de cocina limpio, suave y de color blanco.

La tabla

Y ate hablamos de los criterios que has de tener en cuenta a la hora de comprar una tabla de planchar. Igualmente, te descubrimos la posibilidad de planchar sin tabla mediante algunos trucos cuando lo necesites.

En cualquier caso, a la hora de hacerte con tu tabla de planchar debes considerar su tamaño, peso y capacidad de almacenamiento. Recuerda que hay opciones integradas con el centro de planchado y que se pueden instalar tablas de planchar desplegables en armarios, e incluso tablas extraíbles de mostradores para ahorrar espacio y crear sistemas más funcionales.

Funda para la tabla

Además de los originales diseños de fundas para tablas de planchar que encontrarás en el mercado, se trata de un accesorio relevante para un planchado fácil. Porque debes saber que hay fundas de algodón recubiertas con teflón para evitar que tu ropa se pegue con el calor y el vapor.

El grosor y material de la almohadilla que incluye la funda de la tabla también es importante, ya que si está elaborada con fieltro grueso será más resistente que una simple de espuma. Y una almohadilla que pierda fácilmente su forma puede provocar que queden marcas de la tabla en la ropa con las pasadas de la plancha.

Pulverizador

Contar con uno sobre la tabla de planchar resulta muy útil a la hora de enfrentarnos contra arrugas rebeldes. Rellena tu envase pulverizador con agua de planchado y rocía las prendas con una fina bruma para que el planchado sea mucho más sencillo. Funciona con la ropa de algodón, la ropa de cama y la mayoría de las fibras naturales.

Tabla de planchar mangas

tabla planchar manga

Si solo cuentas con una tabla de planchar tradicional, las mangas de tus prendas quedarán con arrugas con toda seguridad. Especialmente muchas prendas como vestidos, camisas y blusas cuentan con la dificultad de planchar las mangas. Por eso, contar con una tabla de planchar mangas te ahorrará tiempo y esfuerzo en este sentido.

Se trata de una especie de minitabla de planchar que se coloca sobre la grande y es lo suficientemente estrecha como para ajustar una manga.

Almohadilla de sastre

Es un accesorio ideal para planchar costuras curvas, pinzas, hombros y demás formas especiales de las prendas que a menudo suelen ser un quebradero de cabeza sobre la tabla de planchar.

Es un elemento que incluso puedes confeccionar tú mismo en casa.

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10 usos del peróxido de hidrógeno en casa

10 usos del peróxido de hidrógeno en casa

Escrito por Flota | Hogar |

Con toda probabilidad, ha estado presente en el botiquín de tu casa toda la vida. Incluso más de una vez hayas recurrido a él para curar pequeños cortes y heridas. Pero quizá no sabías que el peróxido de hidrógeno pueden aumentar el rendimiento de tu jardín, aportar a la limpieza de tu hogar o mejorar tu rutina de belleza.

El peróxido de hidrógeno (H2O2) se puede adquirir en farmacias y supermercados en concentraciones bajas (entre 3% y 10%). Precisamente el agua oxigenada al 3% funciona muy bien para aplicar en estos consejos que te indicamos a continuación.

1. Desinfección de herramientas de belleza

Hablamos de pinzas depilatorias, limas de uñas, herramientas de manicura y pedicura, rizadores de pestañas y demás utensilios que utilizamos a menudo y están en contacto con bacterias. Bastará frotar la superficie con un algodón impregnado en peróxido para desinfectarlas y después solo tendremos que aclarar con agua.

2. Desinfección de cepillos de dientes

Los cepillos de dientes tradicionales, así como los recambios de los eléctricos necesitan una limpieza a fondo de vez en cuando. Unos minutos a remojo en peróxido de hidrógeno bastarán. Después, aclara las piezas bajo el grifo de agua. Igualmente, los protectores bucales se pueden desinfectar de esta manera.

3. Pies sin olores

Las bacterias acumuladas en los pies son causantes del mal olor. Para acabar con ellas prepara una solución con una parte de agua oxigenada y tres partes de agua tibia y sumérgelos. Este enjuague te protegerá también de sufrir pie de atleta y suavizará los callos y durezas si los tienes.

4. Blanqueamiento de uñas

Si tus uñas han amarilleado por el uso de lacas de color una mezcla de dos partes de bicarbonato de socio y una de peróxido de hidrógeno servirá para que recuperen el tono habitual. La mezcla creará espuma al principio en el recipiente. Cuando se baje la espuma, extiende la pasta resultante por encima y debajo de las uñas y deja que actúe tres minutos.

5. Jardín impecable

Evita los contagios de bacterias, hongos y enfermedades en general en tu jardín desinfectando las herramientas después de cada uso con agua oxigenada.

Por otra parte, el peróxido de hidrógeno aumenta la capacidad de absorber nutrientes de la tierra por parte de las plantas. Para conseguirlo, solo necesitarás añadir una cucharada de agua oxigenada por cada 3,5 litros de agua a temperatura ambiente. Úsalo para fertilizar las plantas de interior y exterior.

6. Tablas de cortar limpias

Son uno de lo accesorios de cocina más difíciles de desinfectar, precisamente porque suelen estar en contacto con carne cruda y vegetales frescos. Por eso, los pequeños rayones de tu tabla de cortar pueden ser el hogar perfecto para las bacterias. Para evitarlo, después de cada uso rocía la superficie con agua oxigenada.

7. Desinfectar la nevera

Cada vez que limpies la nevera pulveriza en su interior peróxido de hidrógeno para acabar con cualquier bacteria que persista. Deja actuar unos minutos y después aclara con una bayeta limpia empapada en agua.

8. Acabar con los ácaros

Nuestro dormitorio es con toda seguridad el rincón de la casa que más ácaros acumula. Acaba con ellos rociando tu colchón con peróxido de hidrógeno y deja que se seque por completo antes de volver a hacer la cama.

9. Lavar bolsas reutilizables

Las bolsas de la compra reutilizables son una magnífica idea para cuidar el medio ambiente. Pero habrás comprobado que se ensucian con facilidad con los alimentos que transportamos en ellas. Mantenlas desinfectadas lavándolas frecuentemente con un rociado de agua oxigenada que acabe con las bacterias.

10. Limpiar la lechada

Cuando la lechada de los azulejos de la cocina o el baño se va oscureciendo por la suciedad o la proliferación de moho, puedes recuperar tu tono blanco con peróxido de hidrógeno. Aplícalos sobre las juntas de las baldosas con un cepillo de dientes y deja que actúe durante cinco minutos antes de aclarar con agua.

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Ocho errores de limpieza en casa que te hacen enfermar

Ocho errores de limpieza en casa que te hacen enfermar

Escrito por Flota | Hogar |

Cuando caemos enfermos por un resfriado, una gripe o una afección gastrointestinal, solemos pensar en qué es lo que nos ha contagiado fuera de casa: la oficina, los colegios, las reuniones con amigos, la climatología, etc. Sin embargo, si caemos en ciertos errores de limpieza en casa, nuestro hogar puede convertirse en una verdadera trampa para las pequeñas enfermedades, especialmente las que afectan a las vías respiratorias o al sistema digestivo.

Si en casa habéis tenido síntomas o simplemente para prevenirlos, te conviene revisar estos ocho posibles focos de enfermedad en tu hogar. Sobre todo si en casa hay niños o personas con el sistema respiratorio o inmune comprometido.

Presencia de moho

En la época de lluvias y frío no es difícil que muchos hogares la proliferación de moho se convierta en un problema. Incluso con buen clima, algunas estancias de la casa, com el baño, se convierten en el ambiente perfecto para la aparición de esas esporas que tantos problemas nos pueden causar.

La mayoría de las veces se trata de moho superficial que se puede eliminar con lejía, vinagre blanco destilado o una mezcla de bicarbonato y bórax.

Es importante que no dejemos que el moho prolifere y revisemos cada cierto tiempo los rincones propicios para que surja con el fin de evitar problemas respiratorios.

Sistemas de climatización

Tanto en invierno como en verano solemos hacer uso de los sistemas de calefacción y refrigeración para climatizar nuestro hogar. Esto implica mantener cerradas puertas y ventanas para favorecer una temperatura agradable constante y ahorrar en la factura de la luz. Pero este aislamiento puede ser nefasto para quienes tengan tendencia a las afecciones respiratorias.

Porque los sistemas de climatización no se nutren de aire fresco, sino que reciclan el aire interior, concentrando todas las toxinas. Humos, gases, moho, productos químicos, monóxido de carbono y compuestos orgánicos volátiles acaban conformando la atmósfera de nuestro hogar.

Procura ventilar cada mañana al menos cinco minutos cada estancia para facilitar la renovación del aire. Además, es imprescindible mantener los filtros limpios para evitar que acumulen moho.

Los baños

En estas estancias se da la combinación perfecta para la proliferación del moho y las bacterias: humedad y calor. Además, debido a la presencia del inodoro, la bañera y el lavabo, una limpieza inadecuada puede ser fatal para nuestra salud.

Por otro lado, es muy fácil que se dé una contaminación cruzada por el uso compartido de toallas y útiles de aseo. También supone un riesgo el uso de productos químicos agresivos, aerosoles y demás productos de higiene que limitan la presencia de aire fresco.

Nuestro consejo es que ventiles a menudo, limpies al menos una vez por semana y pruebes con una limpieza ecológica del baño.

La sala de estar

Puede parecer un sitio seguro para toda la familia, pero se puede dar una combinación de factores que la conviertan en foco de infección de virus y bacterias. Hablamos de los mandos a distancia, las alfombras, la presencia constante de mascotas y restos de comida.

El uso frecuente de una buena aspiradora, la desinfección exhaustiva de los mandos y el ritual de que toda la familia se quite los zapatos en la entrada, pueden mejorar las condiciones de este lugar de reunión diaria.

Los dormitorios

En estas estancias, la ropa de cama suele ser el foco de todos los problemas. Esto incluye almohadas y colchones, a menudo llenos de ácaros.

¿Sabías que las sábanas que no se lavan a menudo podrían contener bacterias peligrosas como el E.coli o la salmonela? Cambia las sábanas cada semana si es posible.

Manipulación de alimentos

Las enfermedades causadas por errores en la manipulación de alimentos en la cocina. A veces pueden ser la causa de una mera molestia digestiva. Pero otras pueden causar graves afecciones gastrointestinales.

La mayoría de los problemas surgen cuando no cocinamos los alimentos de manera conveniente o la cadena de frío se rompe en el viaje del supermercado a casa. Además, la contaminación cruzada puede llegar a ser un problema para los niños o las personas con el sistema inmune comprometido. Extrema la limpieza y la precaución cuando cocines o gestiones los alimentos.

Limpieza en la cocina

La deficiente limpieza de puntos como el fregadero, la encimera, la campana o el cubo de basura puede dar lugar a la proliferación de bacterias peligrosas.

Tablas de cortar, bayetas y paños de cocina pueden ser foco de problemas. Extrema la limpieza de estos objetos.

Moquetas

Aunque puede resultar confortable para el hogar, es un auténtico imán para la suciedad y las bacterias. Para las personas con alergia o asma, ala presencia de polvo, ácaros, pelo de mascota y demás residuos puede causar problemas en las vías respiratorias.

Los suelos de madera con alfombras son mucho más fáciles de gestionar e igualmente confortables. Aunque las alfombras debe ser aspiradas con regularidad para no causar problemas.

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Consejos rápidos para controlar el desorden y la acumulación

Consejos rápidos para controlar el desorden y la acumulación

Escrito por Flota | Hogar |

¿Eres especialista en acumular cosas en casa? Tranquilo, no estás solo. Y reconocerlo es el primer paso para recuperar el control en el hogar. Solo tienes que poner en marcha un plan para controlar el desorden y la acumulación en tu casa. ¡Toma nota de estos seis consejos!

Ordena cada cosa una sola vez

Evita apartar objetos para decidir «más tarde» qué harás con ellos ya que lo único que conseguirás es almacenarlos en otro lugar distinto del que estaban. Tómate el tiempo necesario para decidir si vas a desechar ese objeto o dónde lo vas a colocar de manera permanente. Así evitarás tener que enfrentarte al mismo dilema cada vez que vayas a ordenar la casa.

Ordena poco a poco

No te propongas ordenar y tirar todo lo que no necesitas en casa de una vez. esto te provocará ansiedad y seguramente te precipites al deshacerte de alguna cosa. Mejor, ve seleccionando cada semana un espacio (rincón o habitación) para limpiar y ordenar. Entonces podrás hacer inventario con más detenimiento para tomar mejores decisiones.

Reduce las colecciones

Puede que acumules demasiados objetos coleccionables en tu hogar. E incluso que algunas colecciones hayan perdido el sentido o el atractivo ya. ¿Revistas viejas? ¿Calificaciones escolares de la infancia? Considera seleccionar uno o dos ejemplares de cada colección y tirar o donar el resto para ganar espacio y orden en casa.

Ordena con cajas

Todo aquello sobre lo que no puedas decidir si tirar o guardar en el momento, puedes almacenarlo en una caja durante unos meses, hasta que puedas hacerlo. Para este fin, los contenedores de plástico transparente son una buena solución, ya que te permiten visualizar el contenido y lo mantiene en orden y aislado del polvo. De esta manera al menos mantendrás el orden en tu hogar y la limpieza de esos objetos.

Tira lo que no uses

Cuando te plantees controlar el desorden y la acumulación en casa ten a mano unos cuantos sacos de basura para tirar o donar todo lo que ya no uses. Ante cada objeto que te encuentres, pregúntate hace cuánto que no lo usas, para qué te puede servir en este momento y si le puede ser útil a otra persona.

Si no eres capaz de desprenderte de nada «por si lo necesito en el futuro», plantéate retirar al menos un 10% de los objetos cada vez que ordenes u organices. ¿Qué es lo que menos pena me da tirar? ¿Qué es lo menos probable que vaya a usar próximamente? Así al menos lograrás ir reduciendo la acumulación poco a poco.

Lo que no usas, hará feliz a otros

Objetos en buen estado que no hacen más que ocupar un precioso espacio en tu hogar pueden tener un mejor destino. Busca organizaciones sin ánimo de lucro que recojan el tipo de objetos que tu puedes donar o acude a mercadillos de segunda mano en los que conseguir algo de dinero a cambio de reducir la acumulación en casa.

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Usos sorprendentes de la pastilla de jabón en el hogar

Usos sorprendentes de la pastilla de jabón en el hogar

Escrito por Flota | Hogar |

Aunque el jabón líquido se ha vuelto imprescindible en nuestros hogares, siempre conviene tener a mano una pastilla de jabón tradicional. ¿Aún no sabes todo lo que puedes hacer con una pastilla de jabón? Simplemente hazte con las que tengan el aroma que más te guste (jabones artesanales, ecológicos, tradicionales, etc.) o incluso elabóralas tú mismo y pon en práctica algunos de estos usos en casa.

Manchas más difíciles

El uso más obvio es quizá el que menos tenemos en cuenta. Utiliza tus pastillas de jabón para eliminar manchas difíciles de la ropa, como las de aceite o barro. Frota las zonas manchadas ligeramente humedecidas y deja que repose antes de meter la ropa en la lavadora.

Cajones y puertas atascados

Cuando los raíles de las puertas y los cajones no se deslizan como deberían, prueba a frotar con una pastilla de jabón los rieles para que vuelvan a moverse sin problemas.

Perfumar interiores

Armarios, cómodas, zapateros, cajones o maletas son lugares perfectos para almacenar tus barras de jabón perfumadas y dejar un ambiente fresco. Incluso puedes aromatizar el coche si lo deseas. Guarda las pastillas de jabón en bolsas de tela para que se conserven en buenas condiciones y dejen una buena fragancia.

Tapar agujeros

¿Has cambiado algunos cuadros o muebles de pared y han quedado al descubierto algunos agujeros? ¿Te has equivocado con el taladro? Puedes disimularlo con una pastilla de jabón del mismo color de la pared. Tan solo frótala sobre el agujero para rellenarlo y que quede bien tapado.

Aflojar cerraduras

Si te cuesta abrir con la llave una cerradura, prueba a frotar la superficie del orificio generosamente y después inserta la llave. Introdúcela y abre repetidas veces hasta que se ablande y sea más fácil de abrir.

 Espejos y gafas empañadas

Un truco infalible para evitar que los cristales se empañen es frotar una pastilla de jabón por la superficie y limpiar los restos con un trapo seco hasta que desaparezcan las marcas. La próxima vez que haya vapor en el baño o que el contraste de temperatura lo favorezca, no se empañarán esos cristales.

Bisagras chirriantes

Para esas puertas que chirrían al abrirse y cerrarse también podemos emplear la pastilla de jabón. Simplemente frótalo por la zona de rozamiento y verás cómo se soluciona.

A prueba de mascotas

Si quieres proteger los bajos de tus muebles de las pequeñas mascotas con las que convives en casa, frota las patas y los bajos con una pastilla de jabón. Se acabarán los mordiscos porque no les agrada el sabor del jabón.

Uñas limpias

Si vas a realizar algún trabajo en el que te vas a ensuciar las manos, como trabajar con tierra en el jardín o con grasa de coche clava antes las uñas en una pastilla de jabón. Eso evitará que la suciedad penetre debajo de las uñas y así será más fácil limpiarte las manos a la perfección después del trabajo.

Cremalleras atascadas

Frota jabón en barra por aquellas cremalleras que se deslicen mal para remediarlo.

Trucos de costura

Muchas personas usan las pastillas de jabón para marcar dobladillos y bajos y facilitar la costura. También se usa para conseguir que las agujas se deslicen con facilidad sobre los tejidos.

 Prepara jabón líquido

Si tienes una pastilla de jabón especial cuyo aroma te encanta, pero prefieres el formato líquido, tú mismo puedes prepararlo. Usa un rallador para deshacer unos 100 gramos del jabón y mézclalo con cuatro taza de agua hirviendo revolviendo hasta que se integre bien. Después, deja que se enfríe y agita bien antes de usarlo.

Pero si te gustan los jabones con fragancias especiales, debes conocer la variedad de perfumes de la gama de detergentes líquidos Flota Active Plus. Los aromas seleccionados por expertos perfumistas conquistarán tus sentidos.

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