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Guía para pintar puertas barnizadas y dar otro aire a tu casa

Guía para pintar puertas barnizadas y dar otro aire a tu casa

Escrito por flotaadmin | Familia, Hogar |

¿Quieres cambiar el estilo de tu casa sin hipotecarte? En este artículo te mostramos cómo pintar puertas barnizadas y darle otro aire a la estancia. 

Las modas pasan. En ocasiones más rápido de lo desearíamos, sobre todo cuando hablamos del estilo de los hogares. Porque dejar en el fondo del armario esos pantalones de la temporada pasada que te quedaban perfectos no es demasiado traumático, pero remodelar el cuarto de baño que por alguna razón decidiste alicatar de rojo o cambiar los muebles verde pistacho de tu cocina ya es otro cantar.

Sin embargo, existen elementos de nuestra casa que podemos rescatar de las fauces de modas pasadas sin que nos cueste un susto en nuestra cuenta bancaria. El mejor ejemplo son las puertas. Bien por el paso del tiempo o bien porque el marrón de haya de toda la vida ya no te gusta, es posible restaurarlas adecuando su estilo a lo que se lleva en el momento. En este artículo te presentamos una guía para pintar puertas barnizadas y dar otro aire a tu casa.

Con orden y sin prisas

Una vez hayas elegido el color con el que vas a pintar tus puertas (ahora, por ejemplo, el blanco es el rey absoluto de las tendencias de interiorismo) y calculado las cantidades, toca arremangarse y planificar todo el proceso. Para ello deberás comprar telas y cintas de carrocero para evitar que se manche el suelo y otros muebles de la casa. Además, deberás los manillares, bisagras, pestillos y cerraduras para pintar sin obstáculos.

Es recomendable asimismo quitar la puerta del marco y depositarla sobre una superficie lisa. Si te resulta demasiado complejo, puedes dejarla en su marca asegurándose de proteger los marcos y molduras con cinta de carrocero. Para asegurarnos que no se mueve, puedes calzarla con un tazo u objeto que haga de tope.

Así lijaba, así, así…

La cosa se empieza a poner intensa. Limpia muy bien con agua y jabón la superficie de la puerta. Si esta tiene golpes, agujeros o arañados, debes masillarlos y cubrir asperezas. Todo estos son pasos previos al lijado, que podrá llevarse a cabo con una lijadora eléctrica o con un papel fino de lija. Se trata de un proceso minucioso al que prestar la máxima atención, ya que de este depende en gran medida el resultado final. Si la puerta está barnizada no es necesario retirar todo el barniz, solo aquellas zonas rugosas y ásperas que dificulten la adherencia de la pintura. Tras finalizar el lijado, retira bien el polvo con un paño húmedo

Y ahora…¡a pintar!

No tan rápido. Si vas a utilizar por primera vez el rodillo o la brocha, lávalos con agua para que suelten la pelusa. Antes de aplicar la pintura, debes extender una o dos capas de imprimación. Ahora sí, moja bien el rodillo o la brocha en la pintura, escurre la sobrante en el lateral (no en el borde) y aplícalo sobre la superficie, repasando en varias ocasiones de arriba hacia abajo. Deja secar una hora y pasa un papel fino de lija sobre aquellas superficies en la que se haya podido acumular alguna gota. Vuelve a repetir el proceso de pintado hasta obtener el resultado esperado.

 

… Y como nueva

Una vez esté la puerta completamente seca, retira con mucho cuidado la cinta de carrocero utilizada para proteger las zonas sensibles y vuelve a colocar los herrajes, ayudándote con un martillo de goma para introducirlas poco a poco. Coloca la puerta en el marco si la has retirado, ¡y listo! Ya tenemos nuestra puerta restaurada y a la moda.

Como limpiar biberones y tetinas

Cómo limpiar biberones y tetinas de forma segura y eficaz

Escrito por flotaadmin | Familia, Hogar, Salud |

¿Quieres saber cómo limpiar biberones y tetinas de una forma completamente segura y evitando que tu bebé entre en contacto con bacterías y microorganismo perjudiciales para su salud? Te lo contamos en este artículo. 

 

La llegada de un bebé a casa suele venir acompañada de una gran alegría, pero también de nervios, dudas y un sinfín de rutinas y tareas domésticas antes desconocidas. Una de las que más tiempo ocupan es la de limpiar los biberones que tu bebé engulle sin parar a lo largo del día. Muchos padres crean un auténtico cordón sanitario en su casa para evitar que alguna bacteria despistada se acerque al recién nacido, esterilizando todo de forma compulsiva. Sin embargo, tampoco es necesario perder la cabeza. En este artículo os damos algunas guías de cómo limpiar biberones y tetinas de forma segura y eficaz.

 

Esterilizar en su justa medida

Aunque suene muy higiénico, no es necesario esterilizar el biberón cada vez que se vaya a utilizar.  Con hacerlo antes de su primer uso, tanto en biberones, tetinas y chupetes, es suficiente. Para aquellos que extremar aún más las medidas, pueden esterilizar una vez a la semana, sumergiendo los utensilios en una olla llena de agua que llevaremos a ebullición durante 5 minutos. También hay disponibles en el mercado recipientes esterilizadores que se usan en el microondas.

 

Las manos siempre limpias

Quizás es el paso más importante de la rutina de limpiar biberones. Debemos asegurarnos que nuestras manos estén completamente limpias, y ser muy minuciosos en ello, ya que es la principal fuente de contaminación. Se pueden utilizar soluciones alcohólicas desinfectantes, muy útiles para cuando estemos fuera de casa. Aunque el método clásico de agua fría y jabón es igualmente efectivo.

 

Cómo lavar biberones y tetinas

Los biberones y tetinas se deben lavar con agua fría y el lavavajillas que utilices normalmente. Recomendamos la gama de lavavajillas a mano de Flota, con los que obtener la máxima eficacia en la limpieza y desinfección. Aunque está muy extendida la creencia de que el agua muy caliente ayuda a la eliminación de los gérmenes, esta contiene una mayor cantidad de microorganismos perjudiciales.

Algunos biberones son aptos para meterlos en el lavavajillas, pero debemos cerciorarnos de ellos y seguir las instrucciones del fabricante.

 

Llegar a todos los rincones, concienzudamente

La limpieza de biberones y tetinas debe ser a fondo. Para ello es muy aconsejable utilizar limpiabiberones. Se trata de escobillas alargadas que llegan a todos los pliegues del recipiente, en especial a los de la boquilla y la tetina. De esta forma, nos aseguramos de que no permanezca ningún rastro de leche y microorganismos que se reproducen con facilidad.

 

Secar al aire y en un entorno seguro

Una vez limpios, debemos dejar secar los biberones y tetinas boca abajo sobre un paño limpio o accesorio diseñado para tal fin. No es aconsejable secar el interior con servilletas u otros productos. La fase del secado se llevará a cabo, asimismo, con las piezas desencajadas, para asegurarnos que no quede ninguna zona húmeda.

 

No parece tan difícil, ¿verdad? Es cierto que puede ser engorroso al principio, pero pronto se convierte en una acción mecánica que nos llevará poco tiempo. Si tienes alguna otra duda sobre cómo limpiar biberones y tetinas, escríbenos y estaremos encantados de darle respuesta.

Cómo limpiar las paredes de casa

Cómo limpiar las paredes de casa y ahorrarse una manita de pintura

Escrito por flotaadmin | Hogar |

No hay nada como unas paredes recién pintadas. Sin embargo, ese brillo de los primeros días puede desvanecerse rápido si no se le presta la atención que necesitan. Y es que las paredes de nuestro hogar, aunque no lo parezca, son uno de los elementos que más polvo y suciedad acumulan.

Lo recomendable es realizar una limpieza de paredes tres veces al año. Sabemos que da pereza, o es complicado saber qué cuidados necesita cada tipo de pared. Por eso, desde FLOTA te damos las claves para conseguir unas paredes limpias.

Lo primero que hay que hacer es retirar el polvo. Utiliza algo suave, como un plumero o una escoba. Aleja todos los muebles que puedan mancharse durante el proceso.

Las paredes quedarán bien limpias con una solución a base de agua caliente y lavavajillas FLOTA. Necesitarás dos cubos, uno con el jabón y otro para el agua del enjuague. Comienza la limpieza de abajo hacia arriba con movimientos circulares, para evitar que el agua sucia caiga dejando vetas.

Si las paredes están muy sucias, añade a la mezcla jabonosa amoníaco o vinagre de limpieza. Para manchas localizadas, agrega media taza de bicarbonato de sodio en un cubo de agua y aplícalo en las zonas que lo necesiten. Enjuaga con normalidad.

Si tus paredes son de gotelé, el proceso no es tan diferente. La única diferencia es que deberás poner especial cuidado en no dañar el gotelé. Por ejemplo, para quitar manchas localizadas, aconsejamos usar un cepillo de fibras suaves. Limpiar con movimientos lentos y circulares.

Para las paredes empapeladas, asegúrate de que son lavables. En ese caso, con una esponja natural y una solución jabonosa frota la pared muy delicadamente sin humedecer en exceso pues se puede dañar el recubrimiento. No uses productos abrasivos como lejía o amoníaco.

La mejor época del año para hacer la limpieza de paredes es otoño. Esta estación es perfecta pues te permitirá tener las ventanas abiertas sin que el calor dañe las paredes secándolas demasiado rápido.

¿Tienes algún otro truco de limpieza? Compártelo con nosotros en los comentarios.

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Consejos para ahorrar energía (y dinero) en casa

Escrito por Flota | Hogar |

A todos nos gusta ahorrar dinero en nuestras facturas, más aún teniendo en cuenta cómo ha escalado el precio de la factura de la luz en los últimos años. Pero la iniciativa de hacer un uso energético más eficiente en casa no debe estar motivada solo por una cuestión económica.  Reducir el consumo energético es una medida que nos incumbe a todos, pues de esta acción depende nuestro impacto en el medio ambiente y en el imparable proceso de cambio climático.

Por ello, hoy os dejamos una serie de consejos para ahorrar energía en casa que puedes aplicar desde ya en tu día a día. Y es que cambiar unos pequeños gestos y rutinas alegrará nuestro bolsillo… ¡y el planeta!

#1 Ahorra en iluminación

  • Usar bombillas de bajo consumo supondrá un ahorro de hasta 120€ al año.
  • Apagar las luces que no se estén utilizando. Parece algo obvio, pero muchas veces tendemos a dejar a nuestro paso por las habitaciones una estela de luz, como si fuéramos un aeropuerto a pleno rendimiento. ¡Acuérdate de darle al interruptor!
  • Aprovechar al máximo la luz natural. Optar por unas cortinas y paredes claras también dará una mayor luminosidad a la estancia. Esto supondría una rebaja de hasta 40€ al año y un incremento exponencial de tu buen humor.

 

#2 Reduce el consumo de los aparatos electrónicos

  • No dejes en stand by los aparatos (el ‘pilotito’ rojo). Por ejemplo, no olvides desconectar el televisor cuando te vayas a dormir. Aunque pueda parecer que no consume demasiado, este simple gesto significa 100€ de rebaja en la factura anual.
  • Desenchufa los cargadores. Es muy tentador dejar adosado al enchufe el cargador del móvil, ya que en poco tiempo lo volverás a usar y así te aseguras que no lo pierdes. Sin embargo, aunque no esté en uso, se produce un consumo de energía que, a la larga, repercute en tu factura.

#3 Atento al consumo energético de los electrodomésticos

  • Opta siempre por electrodoméstico de máxima eficiencia. Quizás algunos modelos pueden resultar más caros, pero lo verás recompensado en la factura de la luz. Puede llegar a ahorrar 140€ al año.
  • Poner programas cortos en el lavavajillas y lavadora, siempre y cuando tu colada no contenga prendas con manchas difíciles.
  • No hace falta poner la calefacción tan alta. A 21ºC la vivienda se mantendrá caliente. A partir de esta temperatura, el aumento de un grado supondrá un aumento del 7% de gasto.
  • Utilizar alcachofas de la ducha eficientes. Aprovecharás más el agua caliente.

 

Gracias a estos sencillos consejos, ahorrará dinero y ayudarás al medio ambiente. ¿A qué esperas para empezar a ahorrar?

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Sí, se puede meter el abrigo en la lavadora

Escrito por Flota | Hogar |

A estas alturas del año tu abrigo lleva ya unos meses de intenso ajetreo protegiéndonos del frío. Y sí, también atrapando olores, manchas y suciedad en general. Porque el abrigo es la prenda más sacrificada de nuestro armario:  la que más usamos y de la que menos nos preocupamos en lavar. Pero todo tiene un límite. De vez en cuando es necesario darle una puesta a punto, y sin necesidad de acudir a una lavandería. En este artículo os damos la respuesta a una de las dudas que más nos habéis planteado. ¡Sí, podemos meter el abrigo en la lavadora!

 

No dejes para dentro de 6 meses lo que puedes hacer ahora

Es una leyenda urbana. Los abrigos no se lavan cuando llega el frío, sino cuando los dejamos de utilizar. ¿La razón? Si guardas tu abrigo con malos olores y manchas, estos se incrustan más aún en los tejidos, dificultando el posterior lavado. Una vez limpio, solo tenemos que preocuparnos por guardarlo bien, protegiendo la prenda con una funda de tela y en un lugar donde no entre en contacto con agentes agresivos externos.

 

Para abrigos de plumas, pelotas de tenis

No, no se nos ha ido la ‘pelota’. Es un truco muy popular para evitar que las plumas se apelmacen y se creen arrugas en el abrigo. Debemos introducir una o dos pelotas de tenis en el tambor de la lavadora, de manera que estas golpeen libremente la prenda.

De igual modo, es fundamental leer la etiqueta del abrigo para conocer las especificaciones del fabricante para el lavado. Habitualmente, debemos programar una temperatura de en torno a los 30 grados.

Por último, asegúrate de que el abrigo quede completamente seco para evitar malos olores, por lo que recomendamos el uso de secadora o, en el caso de no contar con una, tender la prensa en un lugar al aire libre y con corriente.

 

Los abrigos de lana, a pelo

Solemos ser más reacios a introducir en la lavadora abrigos de lana o paño, pero no existe ningún problema en ello. Solo debemos tomar una serie de precauciones básicas, como retirar previamente las pelusas (hay pequeños artilugios o trucos caseros, como pasar encima el rollo de embalaje), cepillar el abrigo y no cargar demasiado la lavadora. Además, se deberá controlar la temperatura del lavado, siempre sin sobrepasar los 30 grados.

En la fase de secado, alisa la prenda evitando que se formen arrugas, ya que después serán muy difíciles de quitar.

 

Elige el detergente adecuado

Hemos dejado para el final lo más importante. Asegúrate de elegir un detergente de confianza y eficaz que te juegue malas pasadas. En Flota contamos con una amplia gama de detergentes, tanto en polvo como líquido, con novedosos perfumes exclusivos, para que tu abrigo huela como a nueva una vez que regrese el frío.

 

Consejos para planchar ropa de fiesta

Consejos para planchar ropa de fiesta

Escrito por Flota | Hogar |

En estas fechas señalada en las que los eventos importantes y celebraciones se acumulan, es frecuente que tengamos que preparar estilismos especiales. Ello muchas veces nos obliga a ir de compras en busca de trajes y vestidos apropiados con las citas especiales que se nos plantean. Dar con la ropa de fiesta adecuada no es fácil a veces, aunque cuando conseguimos dar con lo que buscamos, rara vez pensamos en si será difícil plancharlo para lucirlo impecable.

Por otra parte, es probable que estas navidades aproveches algún vestido de fiesta o conjunto de otros años que, al sacar del armario, ha aparecido lleno de arrugas. Lo mismo puede suceder con la ropa de fiesta del resto de la familia, así que te sugerimos que tomes nota de las recomendaciones que te damos para planchar este tipo de prendas para ocasiones especiales:

Consulta las etiquetas: la ropa de fiesta suele caracterizarse por incluir tejidos especiales así como todo tipo de bordados y detalles decorativos. Si la ropa es nueva y la vas a lavar previamente, consulta el programa de lavado más adecuado o, ante la duda, emplea un programa corto de agua fría. Si no respetas las indicaciones del fabricante puede que la prenda se estropee o, simplemente, salga más arrugada de la lavadora de lo que debería.

Revisa la suela de la plancha: no es raro que de vez en cuando manchemos la suela de la plancha con restos quemados. Esto sucede, por ejemplo, cuando planchamos sobre algún detalle serigrafiado, un botón o sobre una parte con encaje.

Temperatura baja: si tienes dudas sobre la temperatura a la que debes planchar tu atuendo festivo, comienza siempre por temperaturas bajas para evitar que los tejidos se peguen. Con las pasadas irás comprobando si la temperatura es suficiente para eliminar las arrugas o si necesitas planchar con más calor.

Plancha del revés: evita dejar brillos en tu ropa de fiesta dando la vuelta a las prendas antes de plancharlas. De esta manera también evitaremos cualquier tipo de adorno especial, tipo brocado, encaje o serigrafiado, que se deterioraría con la plancha.

Evita las marcas: extiende lo mejor posible tu ropa de fiesta sobre la tabla de planchar para poder abarcarla de una sola pasada y evitar así dejar marcas. Si la prenda es demasiado larga, procura no llegar con la plancha al extremo de la tabla para no dejar marca de esta en la ropa.

Ten a mano perchas: cuelga la ropa inmediatamente después de haberla planchado para evitar la aparición de arrugas.

Utiliza fundas para ropa: si quieres guardar tu ropa festiva en el armario hasta que te la vayas a poner, lo mejor será que la protejas con una funda para evitar que se arrugue o, en caso de tener adornos especiales, se enganche con otras prendas.

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Cómo quitar pegatinas y adhesivos fácilmente

Cómo quitar pegatinas y adhesivos fácilmente

Escrito por Flota | Hogar |

Es un problema muy común cuando compramos un producto nuevo de menaje o decoración del hogar y vamos a estrenarlo. Las pegatinas con el precio o el código de barras se quitan difícilmente o dejan un rastro de pegamento visible y pegajoso. ¿Cómo eliminarlo sin dañar el objeto?

1. Para los recipientes de cristal, madera o aquellos cuya superficie no sea especialmente delicada bastará con meter las pegatinas bajo el agua muy caliente durante unos 20-30 segundos y después frotar con un estropajo suave (azul). Si la pegatina sale con dificultad habrá que repetir el proceso dos o tres veces para eliminarla por completo.

El calor hará que el pegamento pierda sus propiedades y el papel o plástico de la etiqueta se vaya despegando poco a poco. Si el recipiente o utensilio tiene una superficie con peligro de ser rayada, incluso por el estropajo suave, frota únicamente con la parte de la esponja para eliminar todos los restos.

2. Para superficies delicadas podemos eliminar pegatinas y adhesivos sin demasiado esfuerzo aplicando calor con un secador durante unos segundos (al igual que hemos hecho con el agua caliente). Cuando el calor comience a hacer efecto, tras unos segundos, podemos intentar arrancar la etiqueta con las manos como lo haríamos normalmente. Es posible que la etiqueta se rompa o, aunque salga entera, deje un rastro de pegamento en la zona. En ese caso, vierte un poco de aceite (de oliva, de bebé, de almendras, etc.) en un trapo y frota la zona hasta que quede limpia.

3. Las pegatinas de superficies sensibles también se pueden retirar con un «borrador» de suciedad, de los que se usa para limpiar paredes, por ejemplo. Para ello, la esponja ha de ser totalmente nueva y estar limpia.

4. Para superficies resistentes, tales como vidrio, puedes emplear unas gotas de disolvente y frotar con un estropajo de aluminio.

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Cómo ahorrar electricidad en Navidad

Escrito por Flota | Hogar |

La Navidad es época de alegría e ilusión en los hogares, pero en ocasiones también de mayor gasto en electricidad. El intenso frío, la iluminación típica de los hogares y las largas sesiones de cocina en los días señalados pueden disparar el consumo energético. Además, no olvidemos que son unas fechas en las que niños y muchos mayores están de vacaciones, por lo tanto más tiempo de lo habitual consumiendo electricidad dentro de casa. También es frecuente que en algunos hogares se reúnan o alojen otros miembros de la familia con motivo de la celebración de las fiestas navideñas.

Por todas estas razones, es importante que tomemos precauciones para que el consumo de electricidad no se dispare en nuestro hogar durante la Navidad. Toma nota de los siguientes consejos:

Las luces navideñas: lo ideal es prescindir de ellas a la hora de decorar la casa en Navidad. Si tienes una casa grande y sueles colocar gran cantidad de luces, redúcela a lo mínimo imprescindible. Además, lo mejor es que las enciendas solo en los días señalados o cuando haya invitados porque tu casa va a acoger una de las típicas celebraciones de estas fechas.

En cualquier caso, si te resistes a prescindir de iluminación navideña en tu hogar, lo mejor es que te asegures de que usas luces tipo LED que consumen mucho menos. Si tus guirnaldas de luces son antiguas, sustitúyelas por otras de este tipo. Tu factura de la luz lo agradecerá.

Calefacción: fija el termostato a 20-21º y por la noche apágalo o manténlo al mínimo (16º) si hace más frío de lo normal. Controla que puertas y ventanas estén cerradas para aislar y mantener el calor de cada estancia, sobre todo si tienes invitados. Cuando se reúnan en la casa más personas de lo habitual, baja la gradación de la calefacción, para ahorrar aprovechando el aumento de temperatura de las estancias.

En la cocina: los días que cocines con antelación para las fechas señaladas evita introducir platos calientes en el interior del frigorífico porque sube la temperatura y aumenta el gasto energético. Si tu factura de la luz tiene discriminación horaria, aprovecha las horas nocturnas para cocinar tus platos, conseguirás ahorrar un buen porcentaje a final de mes.

Además, debes tener en cuenta que se ahorra más usando la olla a presión que las cazuelas clásicas y, si utilizas el horno, puedes aprovechar sus diferentes niveles para introducir varias bandejas .

Si salís de viaje: desconecta todos los aparatos. Aquellos que se mantienen en «stand by» o tienen un transformador (como los teéfonos móviles y ordenadores portátiles) consumen energía ininterrumpidamente y al final se refleja en la factura de la electricidad. Para asegurarte de que no hay ningún aparato consumiendo, lo mejor es que bajes el diferencial general.

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Trucos caseros para limpiar manchas de grasa en la ropa

Escrito por Flota | Hogar |

Una de las manchas más temidas en la ropa es la de grasa. Tanto el aceite como las salsas de las comidas pueden dejar cercos difíciles de eliminar si la prenda no se trata de forma adecuada.

  • Tradicionalmente, los polvos de talco se han usado para eliminar manchas de grasa de forma efectiva. Basta con actuar con rapidez y espolvorear la mancha con el talco de forma que la cubra por completo (elimina los restos de comida antes si es el caso). Deja que los polvos absorban la mancha de grasa durante un par de horas aproximadamente. Entonces, retira el exceso de talco y mete la prenda en la lavadora prográmala a la máxima temperatura que aconseje el fabricante. Este truco es aconsejable sobre todo si los aplicas con cierta inmediatez y resulta ideal incluso para tejidos delicados como el raso o la seda.
  • Si la mancha tratada con talco es de gran tamaño te aconsejamos que la planches a temperatura baja con un trozo de papel higiénico encima, para que este absorba la mancha en mayor medida. Después, lava a máquina como te hemos indicado.
  • En el caso de que el tejido manchado sea terciopelo, deberás sustituir el talco por sal común y dejar que absorba para, después, frotar suavemente con un cepillo en el sentido del pelo y al contrario. Después, mete en la lavadora siguiendo las instrucciones del fabricante.
  • Si no has podido actuar inmediatamente, lo más efectivo es que recurras al jabón lavavajillas, ya que, igual que resulta efectivo para la grasa de los platos, combate fácilmente los restos en la ropa. Frota la mancha con un poco de este jabón sobre la prenda aún seca. Déjalo reposar unos 20 minutos y entonces mete la ropa en la lavadora, para lavarlo a la máxima temperatura posible indicada en la etiqueta.
  • Las manchas de aceite también se pueden quitar aplicando zumo de limón, ya que es un gran desengrasante. Luego mete la prenda a la lavadora a la máxima temperatura que permita.
  • Igualmente, podemos aplicar alcohol (el que se encuentra en los botiquines de cualquier hogar) sobre la mancha antes de meterla en la lavadora.

Cuando te encuentres una mancha de grasa mientras estás planchando una prenda, calienta todo lo que puedas la zona y aplica polvos de talco generosamente. Deja enfriar y entonces elimina el exceso y frota con un cepillo hasta que desaparezca.

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Siete consejos para ahorrar en el menú de Navidad

Siete consejos para ahorrar en el menú de Navidad

Escrito por Flota | Hogar |

El menú de las comidas y cenas de Navidad es uno de los grandes gastos a los que pocas familias desean a renunciar. Por eso las grandes citas y celebraciones familiares en estas fiestas suelen estar caracterizadas por copiosas comidas protagonizadas por platos e ingredientes especiales.

Pero preparar un menú navideño no tiene por qué ser sinónimo de despilfarro si tomamos las precauciones necesarias. Con la conveniente previsión, el resultado puede ser exquisito si  que el bolsillo se resienta:

Confecciona un menú cerrado: será la única forma de elaborar un presupuesto realista. Lo peor que puedes hacer es ir comprando alimentos en diferentes etapas, porque perderás la noción del gasto total y a la hora de sumar la cuenta será desorbitadas. Calcula el número exacto de comensales y los platos que vais a elaborar, sin añadir posteriormente caprichos o ideas de última hora.

Compra con antelación: la mayoría de los productos que se utilizan para preparar una comida o cena navideña, se pueden comprar con uno o dos meses de antelación. Los precios suben en las semanas de Navidad y ahorraremos una buena cantidad si somos previsores. A excepción de algunos alimentos frescos que solo podrás adquirir en el último momento (algunas frutas y verduras), productos como bebidas, latas, condimentos, dulces y demás envasados te permitirán un gran ahorro en la cuenta final.

Congela para ahorrar: mariscos, carnes y pescados se pueden congelar sin problemas para ser cocinados durante las fiestas y así evitar los precios de última hora. Además, puedes ahorrar aún más si compras meses antes los productos directamente congelados. Por otra parte, también puedes preparar en el momento algunos platos, caldos o acompañamientos elaborados con productos frescos y mantenerlos congelados hasta la fecha. En ese caso ahorrarás en tiempo y dinero.

Los platos justos: debemos desterrar la idea de que el menú de Navidad debe ser exagerado en cantidad. Este tipo de comidas deben ser especiales tanto por la compañía como por lo tradicional de las recetas y sus ingredientes. Cocina como si fuese una comida normal.

Mejor pollo o pato: si el solomillo, el pescado o el pavo están especialmente caros en esta época, sustitúyelos por aves sabrosas como el pato o el pollo, con las que seguro triunfarás. El secreto reside en la receta que uses y las guarniciones que lo acompañen.

Brindis con sidra: si no sois auténticos amantes de los espumosos y solo los empleáis para el tradicional brindis navideño, podéis recurrir a la sidra. Sabrosa, ligera y más barata.

Dividir los gastos: si realmente necesitáis ahorrar podéis guardar los tickets de la compra y repartir los gastos por familias. Es la mejor forma de sobrellevar el presupuesto navideño sin que nadie salga perdiendo.

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Diferencias entre la lejía y el amoniaco en la limpieza

Diferencias entre la lejía y el amoniaco en la limpieza

Escrito por Flota | Hogar |

La lejía y el amoniaco son viejos conocidos entre nuestros productos de limpieza, pero aún así a veces dudamos de cuál es el más idóneo para cada uso. ¿Desinfectan igual? ¿Tienen la misma eficacia en todas las superficies? ¿Cuál es más potente? ¿Tienes diferentes funciones?

¿Qué son?

El amoniaco o hidróxido de amonio es incoloro y desprende un fuerte y penetrante olor. En grandes cantidades puede resultar irritante y hasta tóxico. Por otro lado, el nombre químico de la lejía es hipoclorito sódico (cloro), también es incoloro y tiene un fuerte olor característico. Normalmente, en los envases se advierte del peligro de mezclar ambos productos a la hora de la limpieza, puesto que provocan una reacción en forma de gas tóxico que resulta muy perjudicial.

Propiedades

Ambos productos son potentes limpiadores, pero con dos funciones bien diferenciadas. El amoniaco actúa como potente desengrasante, mientras que la lejía es desinfectante y bactericida. Además esta última actúa como blanqueante y oxidante, por lo que puede decolorar tejidos y materiales. El amoniaco, sin embargo, puede utilizarse en la limpieza rutinaria sin temor a decolorar o deteriorar los tejidos.

Por tanto, si queremos desinfectar una superficie nos decantaremos por la lejía, mientras que si queremos limpiar restos de grasa, conseguiremos los mejores resultados utilizando amoníaco.

Para qué se usan

Por un lado, el amoniaco resulta ideal para las cocinas y los suelos, puesto que elimina de forma efectiva la grasa. Además, resulta eficaz a la hora de eliminar manchas persistentes en tejidos, tanto en la ropa como en tapicerías y alfombras. El amoniaco también es apropiado para limpiar cristales y espejos, porque dejar un acabado brillante. La lejía en cambio resulta apropiada para la desinfección de superficies como inodoros, bañeras, lavabos y suelos que lo requieran. Debido a su acción blanqueante, también puede usarse para blanquear tejidos o utensilios de cocina, aplicándola en mezclas en una proporción muy baja.

En el caso de la lejía, también puede utilizarse en las lavadoras de ropa blanca en combinación con el detergente, aunque su uso continuado puede deteriorar los tejidos. Paralelamente, el amoniaco sirve para combatir las manchas de grasa de la colada cuando se aplica en el cajetín del detergente.

¿Cómo se usan?

A la hora de emplear cualquiera de estos dos productos en la limpieza del hogar debemos ventilar convenientemente las estancias para evitar la acumulación de gases. Tanto la lejía como el amoniaco se usan diluidos en agua, y, como ya hemos advertido, nunca deben interaccionar (cuidado con algunos limpiasuelos y detergentes que incluyen lejía y reaccionarían ante el amoniaco).

– El amoniaco se usa para fregar suelos, diluido en un cubo de agua (medio vaso de agua). También para encimeras, armarios, cristales y espejos, con una bayeta húmeda o un papel de cocina. Para limpiar moquetas, alfombras o tapicerías, se recomienda diluir una taza pequeña de café con amoniaco en un litro de agua parra humedecer en la mezcla un trapo seco y frotar con vigor.

– La lejía se emplea disuelta en un cubo lleno de agua para los suelos (medio vaso de agua), directamente sobre encimeras y mobiliario de cocina y baños con una bayeta húmeda y un aclarado posterior, así como en inodoros, dejando actuar unos minutos el producto en su interior antes de aclarar. A la hora de usar en la lavadora, se aplica un chorrito en el mismo compartimento del cajetín del detergente y se deja que actúen en conjunto.

Superficies que pueden dañar

En general, no se recomienda usar amoniaco en superficies enceradas o barnizadas, como es el caso del parqué. Por su parte, la lejía puede oxidar piezas metálicas o cromadas, así como dañar revestimientos cerámicos o desgastados, con lo que es conveniente siempre hacer una pequeña prueba sobre el material. Y, por supuesto, cuidado con los tejidos, ya que puede decolorar con el roce de tan solo una gota.

Errores frecuentes

No utilizar guantes, especialmente al manipular la lejía, que puede causar quemaduras e irritaciones severas.

No mantener la ventilación apropiada. Siempre que utilicemos alguno de estos productos debemos mantener la máxima ventilación posible para evitar respirar los vapores que puede marear e irritar las mucosas nasales.

Combinar la lejía o el amoníaco con productos ácidos. Si bien tenemos claro que nunca se deben mezclar entre sí, tampoco es aconsejable hacerlo con productos como el vinagre o los limpiadores abrasivos.

Excedernos en la cantidad: más cantidad de lejía o amoniaco o significa más limpieza. Lo mejor es seguir las indicaciones del fabricante en cuanto a cantidades se refiere y diluir siempre los productos en agua para conseguir una limpieza eficaz sin derrochar ni intoxicarnos.

Limpiar con lejía utensilios para cocinar: corremos el riesgo de dejar restos de lejía al limpiar tablas de cocina y superficies en general.

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Cómo eliminar el olor a quemado de una casa

Cómo eliminar el olor a quemado de una casa

Escrito por Flota | Hogar |

El olor a quemado es un invitado habitual en la cocina de cualquier hogar. Una tostada, una tortilla, un sofrito o unas lentejas que han permanecido demasiado tiempo sobre el fuego suelen ser las culpables de los pequeños sustos entre fogones que llenan de humo nuestras cocinas. Lo mismo puede suceder con un asado en el horno que hemos olvidado por completo. Por leve que haya sido el accidente, el humo se extiende con facilidad a través de las habitaciones, llegando incluso a impregnar cortinas, ropa y mobiliario.

VER TAMBIÉN: Trucos para eliminar el olor a comida en casa

Si te ha ocurrido algo parecido y lo que quieres es eliminar cuanto antes el desagradable olor a quemado, lo primero que debes hacer es cerrar la puerta de la cocina, encender el extractor de la campana y abrir las ventanas al máximo. Si el humo es especialmente denso, utiliza ventiladores orientados a las ventanas para agilizar el proceso.

A continuación, retira y aísla la comida quemada en una bolsa de plástico cerrada, para que su olor no siga impregnando la cocina.  A veces nos afanamos en ventilar y limpiar la zona, cuando el olor a quemado sigue emanando del alimento calcinado.

Una vez retirado, pon al fuego una cacerola con medio litro de vinagre blanco. Espera a que hierva y entonces déjalo a fuego lento durante 15-20 minutos. El vinagre es un desodorante natural capaz de contrarrestar los olores más intensos. Si no tienes vinagre, puedes hervir un limón cortado a rodajas, con pulpa incluida.

Una vez eliminado en gran medida el olor a comida quemada, podemos ambientar la cocina con ingredientes naturales: hierve agua con zumo y pulpa de limón, o alguna especia que te resulte agradable al olfato.

Para olores más intensos que hayan invadido toda la casa, puedes emplear tazones de agua con rodajas de cebolla dentro y déjalos reposar toda una noche. Igualmente, el agua con bicarbonato cumple la misma función.

Si se te ha quemado el horno o el microondas

Si se te ha quemado algo en el horno te costará eliminar el hedor de su interior. Prueba realizando un horneado suave de mantequilla y canela sobre papel aluminio. El olor a quemado irá cambiando por un dulce aroma de pastelería.

Si se te ha quemado algo dentro del microondas, (las palomitas, un clásico) debes seguir la misma dinámica para eliminar el intenso olor a quemado. Introduce una taza con vinagre o zumo de limón y ponla a calentar unos tres minutos hasta que empiece a evaporarse. Entonces, con el microondas apagado debes mantener la taza dentro durante una hora. Si aún así el olor a quemado persiste, puedes probar con agua con café soluble, otro potente desodorante casero.

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