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Legumbres en verano: Recetas fresquitas

Escrito por Flota | Recetas |

Garbanzos, alubias, lentejas,… en invierno son los auténticos protagonistas de los guisos. Pero… ¿Qué pasa con ellos en verano? Pues también es posible disfrutar de platos fresquitos y sabrosos de legumbres en esta época del año en la que los guisos calientes y pesados no son los más apetecibles.

Propiedadades

Las legumbres deben formar parte de toda dieta equilibrada. Son un producto que aportan proteínas e hidratos de carbono y tienen un alto contenido de vitamina B y minerales como el calcio, hierro, potasio, fósforo y magnesio.

¡Toma nota de estas de estas ideas para disfrutar de las legumbres en verano!

Humus

Este puré de garbanzos de origen marroquí se convierte en un aperitivo perfecto. Puedes compañarlo tanto de unas tostaditas de pan pita como de unos crudités, y su elaboración es más que sencilla. Vierte en el vaso de la batidora un bote de garbanzos cocidos, aproximadamente unos 400 g, un diente de ajo, un yogur natural sin azúcar, el zumo de un limón, una cucharadita de comino molido un chorrito de aceite, sal y dos cucharadas de tahini (si no tienes, puedes suprimirlo sin problema). Mezcla hasta conseguir la textura de un puré y sirve el humus con un poco de pimentón espolvoreado y un toque de aceite de oliva.

Aliño de alubias

Coge un bote de alubias cocidas y lávalas bien con agua fría. Déjalas escurrir y ve cortando un tomate en dados, un pimiento verde y media cebolla muy picadita. Vierte las alubias junto con las verduras en una fuente, añade una lata de atún o bonito y aliña con aceite, vinagre y sal. Mete la ensalada al menos una hora en el frigorífico y tómala bien fresquita. También puedes añadirle un huevo duro picado, ¡le va fenomenal!.

Lentejas salteadas con setas

Necesitas unos 300 g de lentejas cocidas. Si tienes a mano un bote en conserva, perfecto. Si no, puedes ponerlas a cocer en agua con sal en una olla a presión y en unos 10 minutos estarán listas. Pon a pochar en una sartén con aceite de oliva una cebolla y un diente de ajo, añade unas setas, saltea unos minutos e incopora las lentejas bien escurridas con una ramita de romero o tomillo, una copita de vino blanco y un pellizquito de comino molido. Saltea todo junto durante unos 5 ó 10 minutos hasta que se haya evaporado todo el líquido y salpimenta al gusto. Puedes servir esta ensalada tibia o dejarla enfriar media horita en el frigorífico antes de consumir.

Ensalada de garbanzos con aguacate

Lava en agua fría un bote de garbanzos en conserva y déjalos escurrir bien. Pica media cebolleta, un aguacate, tomate en dados y un poco de queso fresco o feta. Aliña con aceite, sal y el zumo de medio limón (muy importante para que no se oxide el aguacate). Puedes añadir también un poco de rúcula, le dará un toque muy fresquito a esta ensalada.

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Siete zumos y batidos ricos y bajos en calorías

Escrito por Flota | Recetas, Salud |

Con la inminente llegada del verano a todos nos surgen las prisas por perder esos kilos de más que nos hacen sentir incómodos y que si no los atajamos a tiempo, se pueden convertir en un problema, no solo estético, sino lo que es más grave, para nuestra salud. Un buen aliado para acompañar el necesario ejercicio físico y la dieta equilibrada son los zumos y batidos naturales con frutas y verduras. Son un complemento perfecto para nuestra dieta y ofrecen una amplísima cantidad de posibles combinaciones para que no nos aburramos.

Los zumos no solo son ricos y refrescantes, también son diuréticos naturales, ayudan a eliminar líquidos y nos aportan en un solo gesto una gran cantidad de vitaminas y minerales necesarios para nuestro organismo. Y si los tomamos entre horas, antes de las comidas, nos ayudan a controlar el apetito y el picoteo compulsivo. Un consejo: consume los zumos con toda la pulpa, e incluso en los casos que se pueda, con la piel. Ambos contienen una gran cantidad de fibra perfecta para regular el tránsito intestinal, y además nos sacian más que si tomamos solo el líquido.

Ahora vamos a exponeros varias posibilidades para que las pongáis en práctica en casa, pero no olvidéis que vosotros mismos podéis echarle imaginación y crear vuestros zumos de frutas y verduras con lo que tengáis en la nevera y con una base de jugo de limón, naranja o ambos.

1. Zumo de pomelo y zanahoria: el pomelo es un gran quema- grasas y tiene mucha fibra y minerales. Combinado con la zanahoria, que es diurética y tiene un gran poder saciante, nos sale un zumo de lo más completo. Y además, activamos de forma natural el proceso de bronceado de la piel. A esta combinación le podemos añadir naranja, limón y un trocito de mango o papaya.

2. Zumo de kiwi y espinacas: con un kiwi, tres hojas de espinacas y jugo de limón o lima, obtenemos un zumo muy rico en fibra, minerales y antioxidantes. Podemos añadirle un poco de té verde u hojas de lechuga, col rizada, brócoli… según el gusto, pero siempre guiándonos por ingredientes de color verde.

3. Batido de piña: es uno de los grandes compañeros de batalla a la hora de perder peso. La piña es muy digestiva, bajísima en calorías y de un rico sabor muy refrescante. Si batimos un par de rodajas de piña en su jugo, con un poco de zumo de limón y un yogur blanco desnatado, obtenemos un riquísimo batido con el que ‘engañaremos’ el estómago. Este tipo de combinaciones de frutas con yogures también son ideales para que los niños coman fruta.

4. Zumo de sandía y picotas: es una de las reinas del verano en todas las neveras y en muchos hogares nunca falta la tajada de sandía como postre. Pues bien, os proponemos consumirla entre horas, batiéndola una vez eliminadas las pepitas y si tenemos un resto de picotas o cerezas, añadirlo sin miedo. Y si nos apetece hacer más cantidad y guardarlo en la nevera, basta con añadir a la batidora el zumo de un limón, que es un conservante natural.

5. Zumo de espárragos, apio y pepino: si te atreves con otro zumo verde, aquí tienes una buena opción para consumir estas verduras crudas y de un solo golpe, con todas sus propiedades intactas. Son diuréticas, bajísimas en calorías, beneficiosas para la piel y para el sistema cardiovascular. Basta con un par de espárragos verdes, un trozo de apio con el grosor de dos o tres dedos, otro de pepino, y un vasito de zumo de limón.

6. Batido de mango o papaya: ojo con esta fruta porque tiene una mayor cantidad de azúcares, pero es muy saciante y muy rica en Vitamina C y minerales. Utilizando la misma fórmula que con la piña, si mezclamos un trozo de mango con un yogur desnatado nos sale un batido sabroso y un postre delicioso con el que poder sorprender a tus invitados en una cena veraniega. Si lo deseas, añade en la presentación un poquito de coco o chocolate negro rayado por encima, y triunfarás.

7. Zumo de perejil y limón: quizás el más complicado de consumir de todos los de la lista, porque su sabor no es precisamente el más atractivo. Pero su poder es absoluto si queremos depurar los intestinos y los riñones, perfecto para esas pesadas jornadas digestivas después de un día de fiesta o barbacoa con amigos. Si te acostumbras a tomarlo en ayunas, media hora antes del desayuno, aumentarás su poder y comenzarás el día con energía y una sonrisa.

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Ocho cremas y sopas frías como alternativas al gazpacho

Escrito por Flota | Recetas, Salud |

En primavera y verano nuestro cuerpo requiere un cambio en la dieta y apetece el consumo de zumos, batidos y platos fresquitos. El gazpacho y el salmorejo son los dos entrantes más socorridos y que no suelen faltar varias veces a la semana en las mesas españolas. Pero existe una amplísima variedad de cremas y sopas frías que además de buenísimas son súper sanas e ideales para comenzar una comida o cena y no caer en la monotonía. En este post vamos a daros las pautas básicas para elaborar seis cremas o sopas perfectas para consumir frías cuando apriete el calor.

1. Salmorejo de cerezas o picotas: a esta receta se le puede incorporar también remolacha, que refuerza la intensidad del color. Solo es necesario sumar estos ingredientes a la receta tradicional, con tomates, medio diente de ajo y -si se desea- medio pepino. La clave está en que las picotas o cerezas estén bien rojas y maduras, para contrarrestar la acidez del tomate. Por supuesto, que no falte el aceite de oliva virgen extra y sal al gusto. Y su guarnición tradicional: huevo duro y taquitos de jamón bien picados.

2. Gazpacho de sandía con albahaca: al igual que con el salmorejo de cerezas, no es necesario variar demasiado la receta tradicional. Prescindimos del pimiento, pero mantenemos la cebolla, el pepino, medio diente de ajo, y por supuesto los tomates rojos. A estos ingredientes le incorporamos sandía limpia, sin corteza ni pepitas, y un par de ramitas de albahaca. Aceite, vinagre, sal y a la batidora.

3. Sopa de melón con jamón: aquí se trata de transformar uno de nuestros aperitivos más tradicionales en una sopa fría para comenzar una comida. Los ingredientes son melón, aceite de oliva, pimienta negra, sal y, de forma opcional, nata líquida o leche especial para cocinar. El jamón se puede incorporar como guarnición en taquitos o bien darle un golpe de microondas y servirlo como un barquillo crujiente.

4. Ajoblanco de manzana: a la receta tradicional con almendras, ajo, migas de pan, aceite de oliva virgen extra y sal le podemos sumar, para innovar un poco su sabor, trozos de manzana madura y, como guarnición en la presentación final, una fruta muy propia del verano: uvas troceadas. Puedes ver nuestra receta de ‘Ajoblanco con huevas de maruca’, aquí.

5. Vichysoisse clásica: otra receta sencillísima, que puedes elaborar con una verdura ‘complicada’ y que casi nunca gusta a los niños, los puerros. Combinados con patatas, una cebolla, leche entera, caldo vegetal casero, nata, un poquito de mantequilla, y perejil, logramos una crema deliciosa. Si queremos restarle calorías, podemos prescindir de la nata y la mantequilla y sustituir la leche entera por desnatada.

6. Crema de remolacha: utilizando la misma base de patatas, cebolla, nata o leche y caldo vegetal de la vichysoisse, incorporamos tres o cuatro remolachas de las que se venden envasadas, sal y pimienta. Como guarnición para completar el plato, podemos incorporar huevo duro o perejil picado, taquitos de queso curado, etc. Nos saldrá una crema de un color súper atractivo y vistoso, con el que podemos sorprender para iniciar una comida muy colorida. Esta misma receta puede servirnos también con calabaza, calabacines… cremas que habitualmente consumimos calientes, pero que también están riquísimas frías.

7. Crema de aguacate con lima: el aguacate tiene un sabor bastante neutro y admite perfectamente compañeros como la lima o el limón, el cilantro, la manzana, los calabacines… Con estos mimbres, aceite de oliva y sal, nos puede salir una crema muy potente y saciante. Por eso aconsejamos rebajar con caldo de verdura para que no nos salga tan espeso.

8. Sopa de pepino y yogur: ¿nos escapamos a las islas griegas? Es lo que podrían pensar en nuestra casa con este primer plato a base de pepinos, yogur natural sin azúcar, sal, aceite y vinagre o limón. Y si tenemos yerbabuena o menta a mano, también le va fenomenal como ingrediente -pero solo una pizca- y para decorar en la presentación.

Ahora nuestra recomendación es que con estas ideas te atrevas a innovar y a sacarle partido a tu imaginación en la cocina para crear tus propias recetas. ¿Te animas?

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El kale, la verdura poderosa: propiedades y recetas

Escrito por Flota | Recetas, Salud |

Soja, té verde, quinoa, aloe vera… Hay productos o alimentos que se ponen de moda y su consumo se convierte en una constante en hogares, bares y comercios. Pero el caso del kale es bastante particular, porque no es nada nuevo en nuestro amplio catálogo de frutas y verduras propias de la dieta mediterránea. ¿Y si le cambiamos el nombre? Berza, col rizada… Os suena más, ¿verdad? El kale es la berza que de toda la vida se ha consumido en guisos y potajes en los hogares españoles. Ahora ha tomado una nueva dimensión, porque se han puesto en valor sus grandes propiedades nutritivas y escaso aporte calórico. Y sobre todo, porque se ha puesto de moda en Estados Unidos, al abrigo de las cada vez más seguidas dietas veganas y de las publicaciones que ‘celebrities’ e ‘influencers’ hacen en sus redes sociales.

Pues bien, la presencia del kale en nuestras mesas no es nada desdeñable, a tenor de sus grandes propiedades: fibra, ácido fólico, vitaminas A, C, K y B6; hierro, calcio, potasio, riboflavina… Virtudes que le hacen ser un gran sustitutivo de la carne de vacuno y la leche de vaca. Por eso es tan adorado por los seguidores de las dietas vegetarianas y veganas. Además, pese a esta concentración de nutrientes, solo posee 45 calorías aproximadamente por cada 100 gramos, lo que lo convierte en un alimento perfecto para lograr y mantener el peso saludable.

Eso sí, para sacarle el máximo partido en lo que respecta a los nutrientes tenemos que ser muy básicos a la hora de cocinarlo. Ya sabemos que las verduras, mientras más las sometamos a procesos en la cocina (cocer, asar, freír…) más propiedades pierden. Para el kale no es distinto, por eso os recomendamos consumirlo en crudo o con muy poca cocción.

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En ensalada: elimina el tallo, que es duro y fibroso, y aliña las hojas con aceite, sal, vinagre, limón… Como su sabor es más bien amargo, es aconsejable condimentar para compensarlo. Puedes combinarla con tomates, espárragos blancos, zanahoria rallada, brotes de soja… Y conseguir una ensalada súper sana y bajísima en calorías como acompañamiento a un pescado o carne a la plancha.

Salteada: saltea el kale con aceite y una pizca de sal durante unos minutos. Los suficientes para dejar la verdura al dente, con las hojas crujientes. Eso es síntoma de que conserva sus propiedades. Puedes consumirlas tal cual, como guarnición. O añadirle semillas, salsa de soja, champiñones, frutos secos naturales, requesón…

Guisada: esta propuesta sería la menos aconsejable si queremos aprovechar todas las propiedades de la col kale. Pero puede resultar muy sabrosa y perfecta para conseguir que los niños la consuman: con garbanzos, con pollo en salsa, con lentejas…

Pizzas, hamburguesas y sandwiches: sí, has leído bien. Y al hilo de la necesidad de que los niños coman verduras, no es ninguna tontería incluir este producto como sustituto de la lechuga o en una pizza de verduras. Puede que nos cueste un mundo que los pequeños coman verde, pero quizá en este formato, como un ‘trampantojo’ de la habitual lechuga, lo acepten mejor.

Zumos: es la opción más sana y nutritiva, por la que optan mayoritariamente los veganos y la que puede convertirse en un aliado perfecto para eliminar grasa. Un buen zumo por la mañana con kale, kiwi, manzana y lima, por ejemplo, nos aporta una buena parte de los nutrientes que necesitamos. Es rico en fibra y vitaminas y muy saciante. Quizás al principio te choquen sabores nuevos a los que no estás acostumbrado. Pero si estás decidido a comer sano, apúntate a los zumos que combinan fruta y verdura.

El recetario es muy amplio y ahora es vuestro turno introduciros en el ‘mundo kale’, que por cierto ya podéis encontrar en muchos supermercados, y beneficiaros de todas sus propiedades.

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Niños, frutas y verduras: trucos y recetas para que las coman más y mejor

Escrito por Flota | Familia, Recetas, Salud |

Es la gran lucha de muchos padres a la hora de la comida: que sus hijos coman suficientes frutas y verduras. A los niños pequeños y a los adolescentes les cuesta mucho ingerir alimentos que son esenciales para su correcta nutrición, desarrollo y crecimiento. Las frutas y verduras contienen vitaminas y minerales imprescindibles y su ingesta frecuente fomenta hábitos de vida saludables y previene muchos males, como la obesidad, el colesterol… Lo ideal es conseguir que nuestros hijos se acostumbren desde pequeños a comerse una pieza de fruta como postre o merienda, o los platos de verduras de las comidas, y que lo integren en su cotidianeidad como una práctica habitual e incluso placentera. Pero si esto se nos torna excesivamente complicado, os ofrecemos algunos consejos y trucos que serán unos buenos aliados en el día a día.

Batidos, zumos o ‘smoothies’: hay miles de sencillas recetas con todo tipo de frutas y verduras, a las que además se les puede incorporar leche, cereales, helado… Los sabores son espectaculares y si además le incorporamos sirope o mermelada y montamos el batido o zumo en un vaso divertido, con su pajita incorporada, podemos conseguir meriendas irresistibles, muy sanas y llenas de nutrientes.

Helados y polos caseros: se acerca una época perfecta para consumir este tipo de alimentos y en muchas casas optan por hacerlos de forma manual antes que comprarlos en los supermercados. Hay que dedicarle algo de tiempo, pero las ventajas son muchas y merece la pena: eliminas conservantes, grasas y azúcares, consigues que tu hijo coma fruta de forma sana, natural y rica.

Gazpachos y salmorejos, a diario: si a tu hijo le gusta el gazpacho, aprovecha! ¿Por qué no darle un vaso al día? Este plato, y todas las sopas frías propias del verano, son oro puro para el organismo. Y más allá de proponerlo solo como primer plato en el almuerzo, puede convertirse en una bebida habitual que sustituya a los refrescos o batidos preparados, incluso para la merienda, junto al bocadillo.

‘Trampantojos’ de verduras en el almuerzo: tu hijo no tolera comer verduras en las comidas. Muy bien, pues que no crea que las come. Por ejemplo: adora la salsa de tomate con las pastas, patatas fritas… Pues en lugar de comprarla preparada, vamos a hacerla en casa y ya de paso, le incorporamos calabacín, berenjenas, cebolla, pimiento…  Es decir, hacemos un pisto. Lo pasamos todo por la batidora, y voilá! Ya tenemos una salsa de tomate casera y súper nutritiva. Los niños no notarán la diferencia porque el sabor predominante será el del tomate… Y si la notan en un primer momento, dejarán de hacerlo cuando los acostumbremos y eliminemos el ‘ketchup’ de la nevera. Esta misma salsa se la podemos incorporar a las hamburguesas, salchichas, arroz a la cubana, empanadas…

Tartas caseras fáciles: un gran aliado para el consumo de fruta y verdura natural es la repostería. Pero no os asustéis, no es necesario dedicarle demasiado tiempo si, por ejemplo, montamos sobre una masa de hojaldre unas rodajas de tomate, cebolla, calabacines, taquitos de berenjenas salteadas, queso de cabra y york. Unos minutos en el horno y ya tenemos una tarta salada o pizza con verduras. Esta misma técnica la podemos aplicar con la fruta, si hacemos una crema casera de manzana y le añadimos piña, fresas, coco rallado… Estas recetas son muy sencillas y ayudan a que los niños coman con más entusiasmo los alimentos que queremos.

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Trigo cremoso de tomates secos

Salteado de trigo con tomate y queso

Escrito por Flota | Recetas |

El trigo sarraceno tiene un alto contenido en proteínas, no contiene gluten, por lo que es ideal en dietas para celíacos. Esta planta es un alimento energético y nutritivo. Pruébalo en esta sabrosa receta con tomates y queso.

Trigo cremoso de tomates secos
Tipo de Receta: Primero
Tiempo de Prep.: 

Personas: 4
 
Ingredientes
  • 700 gr. de trigo sarraceno
  • 3 cucharadas de queso fresco batido
  • 1 diente de ajo
  • 1 zanahoria
  • 1 cucharada de cilantro fresco picado
  • 12 tomates secos en aceite
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Pimienta
Instrucciones
  1. Cocer el trigo en agua abundante con sal, durante veinte minutos. Escurrir y reservar.
  2. Pochar la zanahoria laminada hasta dorar, con ayuda de unas cucharadas de aceite de oliva. Añadir el diente de ajo bien picado y ocho tomates secos troceados.
  3. Cuando dore el diente de ajo, añadir el trigo, saltear durante un par de minutos junto con el cilantro picado, añadir dos cucharadas de queso, cocinar durante un minuto y retirar. Salpimentar.
  4. Emplatar el trigo cremoso con ayuda de un aro de emplatar, coronar con un tomate y decorar con algo de queso batido y cilantro picado.
Información nutricional
Calorías: 340 kcal. / 100 gr. Grasa: 1,7 gr. / 100 gr. Hidratos de Carbono: 71,3 gr. / 100 gr. Proteína: 13 gr. / 100 gr.

 

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Chipirones con habas

Chipirones con habas

Escrito por Flota | Recetas |

Una forma muy rápida de preparar unos chipirones y acompañarlos con habas, unas legumbres ricas en vitaminas, minerales y proteínas.

Chipirones con habas frescas
Tipo de Receta: Primero
Tiempo de Prep.: 

Personas: 4
 
Ingredientes
  • 250 gr. de habas frescas peladas o congeladas.
  • 16 chipirones (limpios)
  • 2 cogollos de lechuga
  • 1 cebolla
  • 4 cucharadas de aceite de oliva
  • Pimienta
  • Sal
Instrucciones
  1. Limpiamos bien los chipirones; salpimentamos y reservamos.
  2. Pelamos y picamos las cebollas, sofreímos en una sartén con el aceite hasta que se ablanden; incorporamos las habas peladas y los cogollos cortados en cuatro, dejamos que se sofría el cogollo y reservamos.
  3. Doramos los chipirones en la plancha o sartén a fuego fuerte, con un poco de aceite de oliva por ambos lados y los servimos sobre el salteado de cogollos y habas.
Información nutricional
Calorías: 80 kcal. / 100 gr. Grasa: 1,5 gr. / 100 gr. Hidratos de Carbono: 0,7 gr. / 100 gr. Proteína: 16 gr. / 100 gr.

 

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Trucha con nueces y tomillo

Trucha con nueces y tomillo

Escrito por Flota | Recetas |

La trucha con nueces y tomillo es un plato de pescado fácil y rápido de preparar y con una combinación de sabores muy original.

Trucha con nueces y tomillo
Tipo de Receta: Primero
Tiempo de Prep.: 

Personas: 4
 
Ingredientes
  • 4 truchas
  • 50 gr. de nueces
  • 1 manojito de tomillo
  • 150 ml. de vino blanco
  • 1 cebolla picada
  • Aceite de oliva
  • Harina de trigo
  • Sal
Instrucciones
  1. Poner una sartén amplia a fuego lento con abundante aceite y una rama de tomillo.
  2. Mientras tanto, limpiar las truchas, sazonar y enharinar. Introducir en el aceite caliente y freír en el aceite con aroma a tomillo, reservar en una bandeja con papel absorbente para retirar el exceso de grasa adherida durante la fritura, retirar casi todo el aceite, dejando lo suficiente para pochar la cebolla.
  3. Cuando dore, añadir las nueces y otra ramita de tomillo, mojar con el vino, dejar que se evapore el alcohol e incorporar las truchas de nuevo.
  4. Dejamos que hierva 1 minuto la trucha por cada cara, junto con las nueces. Servir a continuación, para que esté aún caliente.
Información nutricional
Calorías: 135 kcal. / 100 gr. Grasa: 6,7 gr. / 100 gr. Hidratos de Carbono: 0 gr. / 100 gr. Proteína: 18,7 gr. / 100 gr.

 

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Crema de queso con arándanos

Crema de queso con arándanos

Escrito por Flota | Recetas |

Con este postre de crema de queso con arándanos conseguirás un postre delicioso y original. Para el relleno puedes utilizar el fruto seco que más te guste.

Crema de queso con arándanos
Tipo de Receta: Postres
Tiempo de Prep.: 

Personas: 4
 
Ingredientes
  • 100 gr. de harina
  • 1 huevo
  • Leche
  • 30 gr. de mantequilla
  • 20 gr. de nueces
  • 200 gr. de queso fresco
  • 50 gr. de azúcar glass
  • 40 gr. de arándanos secos
Instrucciones
  1. Para la galleta, en un bol amplio mezclar la harina, el huevo y la mantequilla previamente derretida, amasamos bien y añadimos la cantidad de agua que acepte, para que quede una masa homogénea.
  2. Extender la masa sobre una superficie plana y aplastar con el rodillo. Cortar unos cuadrados de masa de 5 x 5 cm. y el resto la aprovechamos para cortar unas tiras finas que servirán como decoración del postre.
  3. Disponer la masa en una bandeja con papel sulfurizado, hincar unas nueces, les espolvoreamos azúcar glass y la introducimos en el horno, precalentado a 160º, 10 minutos, con cuidado de que no se quemen.
  4. Para el relleno, mezclar el queso fresco, con un poco de leche y batir bien. Añadir el azúcar glacé y reservar.
  5. Una vez las tejas estén listas, montar, disponer entre las dos tejas, el relleno de queso con unos arándanos secos. Servir en los platos junto con las tiras de masa antes reservadas.

 

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Ensalada de lentejas con cecina

Ensalada de lentejas con jamón

Escrito por Flota | Recetas |

Esta ensalada de lentejas supone una forma diferente de disfrutar de las legumbres que normalmente se degustan en caliente.

Ensalada de lentejas con jamón
Tipo de Receta: Primero
Tiempo de Prep.: 

 
Ingredientes
  • 250 gr. de lentejas cocidas
  • 150 gr. de jamón
  • 1 hoja de laurel
  • 6 cucharadas de aceite de oliva
  • 2 naranjas
  • 1 cebolla
  • 1 pimiento verde
  • 1 pimiento rojo
  • 2 zanahorias cocidas
  • 1 cucharadita de cominos
  • 2 cucharadas de vinagre de sidra
  • Perejil
  • Pimienta molida
  • Sal
Instrucciones
  1. Lavamos los pimientos y retiramos las semillas y pedúnculos; picamos muy menudos junto con la cebolla y las zanahorias cocidas.
  2. Mezclamos las verduras en un bol, sazonamos, añadimos 1 hoja de laurel, un hilo de aceite y el zumo de 2 naranjas y dejamos macerar unas horas.
  3. Preparamos una vinagreta con el aceite, el vinagre y cominos, y batimos un poco para que emulsione.
  4. Cortamos el jamón en juliana, en tiritas muy finas.
  5. Disponemos en una ensaladera las lentejas cocidas, bien escurridas, las verduras maceradas, también escurridas y sin el laurel, salpimentamos, aliñamos con la vinagreta, espolvoreamos con perejil y repartimos en los platos el jamón picado.
Información nutricional
Calorías: 350 kcal. / 100 gr. Grasa: 1.7 gr. / 100 gr. Hidratos de Carbono: 54.8 gr. / 100 gr. Proteína: 23.1 gr. / 100 gr.

 

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Flan de queso con caramelo

Flan de queso con caramelo

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Si os gusta el flan y el queso prueba esta original receta que es muy rápida  y fácil de preparar. Una forma muy dulce de sorprender a todos los miembros de la familia.

Flan de queso con caramelo
Tipo de Receta: Postres
Tiempo de Prep.: 

Personas: 4
 
Ingredientes
  • 250 ml. de nata líquida
  • 200 ml. de leche
  • 200 gr. de queso cremoso
  • 50 gr. de queso curado rallado
  • 2 láminas de gelatina
  • 4 cucharadas soperas de azúcar
  • Caramelo
Instrucciones
  1. Hidrata las hojas de gelatina en agua fría. Calienta la leche y la nata en un cazo. Añade el azúcar y la gelatina escurrida. Tritura con los dos tipos de queso hasta obtener un batido fino.
  2. A continuación, incorpora la crema de queso sobre los moldes y deja enfriar en la nevera.
  3. Transcurridas unas horas, desmolda y añade el caramelo.
Información nutricional
Calorías: 447 kcal. / 100 gr. Grasa: 48.2 gr. / 100 gr. Hidratos de Carbono: 2 gr. / 100 gr. Proteína: 15 gr. / 100 gr.

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Crema catalana

Crema catalana

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La crema catalana es un postre tradicional que se elabora de manera muy sencilla. Con esta receta para aromatizar la leche puedes probar con naranja o con otros ingredientes y así podrás personaliza tu crema catalana.

Crema catalana
Tipo de Receta: Postres
Tiempo de Prep.: 

Personas: 4
 
Ingredientes
  • 1 litro de leche
  • 200 gr. de azúcar
  • 25 gr. de harina de maíz
  • 7 yemas de huevo
  • La piel de un limón
  • Canela
  • 200 gr. de frambuesas
Instrucciones
  1. Disolver las yemas de huevo y la harina de maíz con unos 70 ml. de agua fría.
  2. En una cazuela, hervir la leche con el azúcar, la canela y el limón. Remover constantemente para evitar que se queme el fondo.
  3. Después de 3 minutos, incorporar la mezcla de yema de huevo y remover hasta espesar.
  4. Retirar del fuego sobre un bol frío, tapar con un papel film y llevar al congelador, para templar.
  5. Verter la crema en recipientes de postre, añadir las frambuesas, espolvorear con azúcar extra y quemar con una pala de quemar o un soplete.
  6. Servir inmediatamente.
Información nutricional
Calorías: 43 kcal. / 100 gr. Grasa: 0.3 gr. / 100 gr. Hidratos de Carbono: 4.8 gr. / 100 gr. Proteína: 1.3 gr. / 100 gr.

 

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