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Lavar a mano o en lavavajillas, ¿qué es más económico?

Lavar a mano o en lavavajillas, ¿qué es más económico?

Escrito por Flota | Hogar, Productos, Tecnología |

¿Qué opción crees que es mejor, lavar a mano o utilizar el lavavajillas? Este tema no protagoniza debates televisivos ni tertulias de bar, pero es algo que preocupa a la gente y en el que todos tenemos una opinión.  Es evidente que el lavavajillas es un método que ahorra tiempo, pero los partidarios del lavado a mano piensan que los resultados son peores y que supone un mayor gasto de agua y energía. Y tú, ¿de qué bando eres? ¿Lavar a mano o en lavavajillas?

Si hablamos de eficacia,  ambas opciones son excelentes para tener tu vajilla limpia y brillante, ya que los lavavajillas de último modelo incorporan programas que permiten lavar incluso el cristal más delicado. Pero, ¿y el consumo? Para acabar con las dudas, y saber de qué forma se gasta menos agua, en Flota hemos querido traerte este artículo donde todas tus preguntas quedarán resueltas.

El consumo del lavavajillas

Según los estudios, utilizando el lavavajillas se pueden llegar ahorrar aproximadamente hasta 25 litros diarios de agua. Por su parte, cuando lavamos a mano, se vierten 8 litros de agua por minuto, que va directa al desagüe sin opción a ser reutilizada. Con el lavado a máquina se consume de 8 a 10 litros de media en cada programa, sacando partido a cada gota.

¡La clave está en utilizar el programa adecuado!

El problema del lavavajillas es que no siempre se utiliza de la manera más adecuada, y de esta forma, sí puede llegar a gastar el doble que de forma manual. Gran parte del consumo se emplea en el momento de calentar el agua: si se utiliza un programa de larga duración se gastará más electricidad. 

¡Recomendación! enjuaga los utensilios más sucios con agua fría antes de introducirlos en el lavaplatos, eliminando restos de residuos. Así podrás emplear programas más cortos y evitarás que la máquina se ensucie y que tenga un mejor mantenimiento.

Otros puntos a tener en cuenta

No lo pongas en marcha sin que esté lleno del todo, ya que dos veces a media carga consume más que un lavado con carga completa. ¡Y no te olvides de utilizar siempre programas ECO! Los platos o utensilios de cocina más sucios colócalos en la bandeja inferior, ya que es donde los surtidores de agua tienen más intensidad.

Es importante hacer un mantenimiento periódico del aparato: limpiar el filtro, saca las aspas para limpiar las ranuras, etc. Esto hará que se prolongue  su vida útil y el trabajo sea más eficiente.

Utiliza siempre un jabón de probada eficacia, ya seas de los que prefieren lavar a mano o a máquina, como los de la gama FLOTA; líquido o en cápsulas. 

 

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Los electrodomésticos que más energía consumen en casa - Blog FLOTA

Los electrodomésticos que más energía consumen

Escrito por Flota | Hogar, Tecnología |

Desde Flota sabemos que a la hora de reducir el coste de nuestras facturas cada acción cuenta. Por ello, es fundamental conocer los electrodomésticos que más energía consumen en casa.

Individualmente, ninguno representa un gasto considerable, pero en conjunto el uso de la televisión, la lavadora o el frigorífico suponen la mitad de la energía que se consume en el hogar, entre un 44% y un 65%.

A continuación, te indicamos los electrodomésticos que más energía consumen y te damos algunos consejos para ahorrar en la factura de la luz.  

El Frigorífico

Se trata del electrodoméstico que más gasta a lo largo del mes, ya que representa aproximadamente entre un 18 y un 20% del consumo mensual de energía de cada hogar. La razón es sencilla: no podemos desenchufarlo en ningún momento: ¡su funcionamiento es constante las 24 horas del día! 

Algunas recomendaciones para no incrementar este gasto es  invertir en un frigorífico que disponga de un regulador de potencia y que sea de bajo consumo. Aunque la inversión inicial sea mayor,  a largo plazo supone un ahorro considerable.

Otros consejos que te ayudarán a reducir costes son; intentar mantener una limpieza periódica de la parte trasera, no introducir alimentos calientes o recién cocinados y evitar las malas costumbres de dejar la puerta abierta durante un tiempo prolongado. Esto evitará la pérdida de frío y un mal uso que puede reducir hasta un 20% su eficiencia.

La televisión

Se trata de un elemento imprescindible en cualquier hogar (aunque nos cueste reconocerlo) y su gasto asciende a más del 7% de la factura media. Estos datos varían según las características del aparato; por ejemplo, la tecnología de las pantallas OLED y LED son mucho más eficientes que las LCD y plasma. Los últimos modelos suelen incorporar un ahorro energético considerable que redunda en el consumo global. 

Como consejo para reducir el impacto de la televisión en la factura de la luz, asegúrate de no dejarlo en stand by (el piloto rojo), ya que este estado conlleva un consumo energético sostenido y, por lo tanto, notable al finalizar el mes o el año. 

La lavadora

La lavadora es uno de los electrodomésticos que más energía consumen. ¿Una ventaja? no está funcionamiento de forma constante, sino puntual, lo que iguala su gasto al de la televisión u otros aparatos. 

Ahora bien, debemos prestar atención en evitar algunos errores habituales con un impacto negativo en la gestión energética durante su funcionamiento. Siempre que la prenda y su estado lo permita, es más eficiente lavar en frío y con tiempos reducidos, utilizando los programas de ahorro que suelen incorporar la mayoría de lavadoras.  En cualquier caso, asegúrate que obtienes los mejores resultados con un programa adecuado y el uso de un detergente de garantías, como los detergentes líquidos y en polvo de Flota.

Otros electrodomésticos

Existen otros electrodomésticos con un impacto considerable en el consumo energético mensual. Son los siguientes: 

  • El Horno: aunque su uso es ocasional, cuando entra en funcionamiento requiere de un importante consumo de kilovatios.  Evita abrirlo cuando esté en marcha, así evitarás la pérdida de calor. 
  • El lavavajillas: en primer lugar debemos valorar si merece la pena ponerlo en funcionamiento u optar por el lavado a mano. Si la opción elegida es la primera, carga el electrodoméstico a su capacidad completa y utiliza programas cortos y de ahorro si no hay un exceso de suciedad incrustada en la vajilla. 
  • Ordenadores: su uso cada vez es más frecuente y por tiempos muy prolongados. Para reducir su consumo, opta por bajar el brillo de las pantallas, desconectar o apagar los periféricos que no estemos usando, y sobre todo apagar el ordenador cuando no lo estemos usando, ya que los modos de reposo suponen un consumo notable.

 

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Comprar un robot de limpieza

Todo lo que debes saber antes de comprar un robot de limpieza

Escrito por Flota | Hogar, Tecnología |

Poco a poco, casi sin darnos cuenta, nos hemos acostumbrado a convivir con una tecnología que hace unos años era impensable. ¿Un robot que barre y friega el suelo de forma automática? Lo que parecía una quimera ahora es una realidad a un precio relativamente asequible. Los robots de limpieza han evolucionado muy rápido durante el último lustro, incorporando funcionalidades y abaratando su coste. De hecho, son cada vez más los hogares que disponen de esta especie de ayudante automático para las tareas domésticas. Con solo pulsar un botón, ¡te ahorras pasar la mopa o la fregona por toda la casa!

Si tú también quieres uno pero no tienes muy claro cuál elegir, en este artículo te detallamos todo lo que debes saber antes de comprar un robot de limpieza.

¿Sensores o sistema de navegación?

Se trata de una de las características más importantes a la hora de comprar un robot de limpieza. Estos incorporaron desde sus inicios sensores mecánicos que funcionaban mediante contacto. Es decir, cuando el robot llegaba a una pared y chocaba contra ella, tomaba otra dirección, continuando así su tarea. No obstante, y aunque siga siendo un sistema presente en los aparatos más económicos, se ha avanzado mucho tecnológicamente, instalándose sensores de infrarrojos que sortean los obstáculos a su paso.

Los robots de limpieza más sofisticados (y caros) cuentan ya incluso con un sistema de navegación mediante los que se mapea la casa, se guarda la información y se procesa la ruta más eficiente para la limpieza.

Siempre conectados

La práctica totalidad de los robots de limpieza de gama media y alta permiten la función de programar, lo que se traduce en que tu robot se dedicará a dejar impoluta tu casa mientras estás fuera. Sin embargo, algunos van incluso más allá y ofrecen la posibilidad de controlar el aparato a través de una app en la que se recoge información del estado de la limpieza.

Filtros HEPA, un imprescindible

Aunque los nuevos modelos suelen incluirlo, debemos asegurarnos de que nuestro robot de limpieza incorpore esta tecnología que permite el filtrado de las partículas de polvo, impidiendo que sean esparcidas por toda la casa. Los filtros HEPA son fundamentales para personas alérgicas y muy recomendable para todos aquellos que no quieran miles de partículas danzando en el aire a nuestro alrededor.

 

Autonomía no es sinónimo de eficiencia

Los robots de limpieza tienen una autonomía de entre 100 y 120 minutos, que es el tiempo que pueden estar en funcionamiento sin necesidad de carga. Aunque podamos pensar que cuanto más tiempo esté limpiando el robot más impecable quedará el suelo, no existe una relación directa, ya que existen aparatos que ejecutan su tarea de forma más eficiente y, por tanto, en menor tiempo. Con esa autonomía media, no debe haber problemas para que el robot finalice su labor en una casa de unos 100 m2, aunque si hablamos de espacios más amplios tendremos que prestar atención a la autonomía indicada por el fabricante.

Que aspire, que friegue, que pase la mopa… o todo a la vez

Tradicionalmente, estos aparatos se han denominado robots aspiradores, ya que era la única función que podían acometer. No obstante, cada vez son más populares los robots que, además de aspirar, pasan la mopa logrando muy buenos resultados (aunque no al nivel de la fregona de toda la vida). Algunos fabricantes incluso han lanzado al mercado robot friegasuelos, los cuales esparcen agua con detergente que luego recogen.

¿Y de qué precio estamos hablando?

Podemos clasificar los robots de limpieza en tres grandes franjas de precio: la gama baja, con dispositivos desde 100€, la gama media, con robots de excelente calidad con precios que van desde los 300 a los 500€, hasta una gama alta con funcionalidades avanzadas y una sofisticada tecnología a partir de los 500€, pudiendo alcanzar los 1.000€.

Esperamos que te haya resultado útil esta breve guía de los aspecto a tener en cuenta antes de comprar un robot de limpieza. Si ya te has decidido por uno, ¡a disfrutar de tu tiempo libre!

 

limpiar los splits de aire acondicionado

Cómo limpiar los splits de aire acondicionado

Escrito por Flota | Hogar, Salud, Tecnología |

Es una tarea que nos proponemos cada año pero rara vez cumplimos. Te mostramos cómo limpiar los splits de aire acondicionado para que este verano no tengas excusa. 

 

Durante los meses de verano se convierte en el elemento más importante de nuestro hogar (¿quién vive sin aire acondicionado en los días calurosos de agosto?), pero el resto del año le prestamos muy poca atención. Ahora que las temperaturas comienzan a subir poco a poco, debemos ir pensando en poner a punto nuestro split de aire acondicionado para que la ola de calor no nos pille desprevenidos.

Y es que es fundamental realizar un mantenimiento periódico al aire acondicionado para garantizar un funcionamiento óptimo y evitar malos olores u otros condicionantes como la presencia de moho y partículas de polvo. En este artículos os contamos cómo limpiar los splits de aire acondicionado de forma eficaz.

 

Limpiar los filtros del aire acondicionado

Los filtros del aire acondicionado se encuentra en la parte frontal del aparato interno (el que se encuentra dentro del hogar). Después de desenchufarlo, simplemente tendremos que levantar la carcasa y retirar con cuidado los paneles de filtro, que suelen ser de nylon o resina y están fijados mediante pestañas. En estos filtros se acumula una gran cantidad de polvo y otros residuos del aire, por lo que es imprescindible limpiarlos cada cierto tiempo para alargar la vida del aparato y mejorar la calidad del aire que respiramos.

Para limpiarlos basta con sumergirlos en agua fría y frotar suavemente con un paño suave. Se deben evitar objetos punzantes que puedan perforar la superficie del filtro. Una vez estén completamos secos (no podemos exponerlos al sol) los colocaremos de nuevo.

 

Desinfectar el evaporador del aire acondicionado

El aire acondicionado acumula una gran cantidad de bacterias al cabo del tiempo, por lo que es preciso desinfectar aquellas partes donde se retienen estas partículas. El evaporador es una parte de la unidad interna a la que se accede desatornillando y retirando la carcasa completa del aparato. Se trata de un proceso algo más laborioso que la limpieza del filtro pero con él nos aseguramos un óptimo funcionamiento.

Para su desinfección, debemos mezclar agua con lejía (un 10% aproximadamente) en un pulverizador y rociar el evaporador (es la rejilla frontal). Repasaremos las rejillas con un paño seco o una brocha, comprobando que no exista ningún residuo atascado entre ellas.

 

Una vez hemos ejecutado el proceso de limpieza y desinfección de los filtros y el evaporador, ¡damos por finalizada la puesta a punto de nuestro aire acondicionado! De esta forma garantizamos una mayor eficiencia energética del aparato y evitamos malos olores y particulas indeseadas en el aire. Debemos limpiar los splits de aire acondicionado antes del verano o bien con cada cambio de frío a calor (en el caso de que lo utilicemos para tal fin).

Meter las alfombras en la lavadora

¿Lavar las alfombras en casa? ¡Es posible!

Escrito por Flota | Tecnología |

¿Sabías que es posible lavar las alfombras en casa? Ahora que llega la primavera sois muchos los que nos preguntáis por este tema. ¡Aquí os dejamos la solución!

Cuando llega el invierno, son muchos los hogares que se cubren de alfombras. Dan un toque decorativo, aportan calor e insonorizan espacios. La variedad de tejidos y diseños convierten a las alfombras en un accesorio perfecto para dar personalidad a nuestra casa. Sin embargo, son uno de los elementos que más problemas de limpieza traen. Son un foco de suciedad, ya que acumulan mucho polvo, se pisa con calzado…

Hasta ahora, la única alternativa era el lavado en seco, con la correspondiente factura. Pero en Flota tenemos la solución… ¿Te interesa cómo lavar las alfombras en casa? ¡Sigue leyendo!

Desempolvado. Este es el primer paso que deberás realizar. Para conseguir una limpieza perfecta, sacude la alfombra de manera insistente para eliminar la mayor cantidad de polvo posible y además, evitar que otros materiales que pueda contener dañen la lavadora.

Revisa la alfombra. ¿Tiene alguna mancha? Antes de meterla a la lavadora, hay que tratar las manchas localizadas. Utiliza algún quitamanchas no abrasivo. No olvides leer la etiqueta para evitar dañar el tejido.

Ahora sí… ¡a la lavadora! Lo primero a tener en cuenta a la hora de lavar nuestras alfombras en casa, es el tamaño de la misma y la capacidad de nuestra lavadora. Es necesario que la alfombra quepa sin estar demasiado justa o no se limpiará bien. Mete solo alfombras de pelo corto. Recomendamos seleccionar un programa corto a una temperatura fría o templada. Un centrifugado final ayudará a sacar el exceso de agua y acelerará el secado. Es importante leer la etiqueta. Algunas alfombras están fabricadas con textiles delicados que necesitan tratamientos específicos.

Ojo con los productos utilizados. Es muy importante elegir bien el detergente. Opta por un jabón neutro que sea delicado con el tejido. Por ejemplo, el detergente FLOTA tradicional Marsella proporciona un lavado suave con resultados impecables.

Toque final: el cepillado. Cuando la alfombra esté limpia y seca, cepíllala de manera enérgica para que suelte el pelo.

Por último, desde FLOTA recomendamos lavar las alfombras una vez al año, preferiblemente, antes de guardarlas cuando se vaya el frío. Es importante mantener la limpieza de las mismas. Con un aspirado diario será suficiente para que no acumulen un exceso de polvo.

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¿Por qué debemos lavar la ropa nueva antes de usarla?

¿Por qué debemos lavar la ropa nueva antes de usarla?

Escrito por Flota | Tecnología |

¿A quién no le gusta estrenar la ropa nueva que acaba de comprar? Pero entonces, al quitar la etiqueta de la ropa nueva se nos presenta la pregunta: ¿tenemos que lavar la ropa nueva? ¿Realmente es necesario?

Es muy importante que tengas en cuenta que existen varias razones por las que tienes que lavar la ropa nueva antes de usarla. La principal es el contacto directo que tiene la ropa con nuestra piel cuando utilizamos las camisas, los pantalones y sobre todo la ropa interior. Pero a continuación te explicamos cada una de las razones:

Eliminar los productos químicos

Los químicos que estas prendas traen entran en contacto directo con nuestra piel y con otras prendas que tengamos en nuestros  armarios. Una gran cantidad de telas están elaboradas con fibra sintéticas (poliéster, acrílico) y estas están coloreadas con tintes de azoanilina o tener formaldehído, químico usado para evitar que la ropa desarrolle moho (este tiene un olor muy característico e intenso que podrás notar y que se irá con el lavado). Junto a este también están presentes otros químicos que se le agregan a la ropa para que tengan mejor textura y color, estos químicos pueden crear reacciones en la piel como sarpullidos,  en el área del cuello, las axilas y en los muslos por el pantalón.

Perjudicial para los niños

Si tenemos niños y, aún más delicado, bebés en la casa, debemos recordar que ellos son más sensibles a los productos químicos por su piel indefensa. Para evitar las erupciones en su piel es recomendable que laves su ropa nueva con detergentes especiales para niños. Con esto les evitarás los daños de los químicos y además harás que la ropa nueva se ponga más suave y cómoda de llevar.

Higiene

Otra de las principales razones por las que debemos lavar la ropa nueva antes de usarla es la higiene. La prenda que ahora está en tu armario ha podido pasar por distintas personas que se la han probado en diferentes circunstancias e incluso que la han devuelto tras la compra. El sudor, los restos de fluidos corporales, las manchas de maquillaje, la suciedad del suelo, las bacterias, etc. pueden quedar en la prenda que tú has comprado finalmente. Lavarla es la mejor manera de asegurarte una máxima higiene y evitar incluso el contagio de algunas enfermedades como la gastroenteritis, que se puede contagiar simplemente con probarse una prenda.

¿Y la ropa de segunda mano?

Si optas por comprar ropa de segunda mano o usada en tiendas es sumamente importante que la laves antes de que la utilices. Aunque probablemente estas prendas hayan sido lavadas y estén limpias en el momento de la venta es mejor que te asegures de lavarlas con tu detergente habitual para garantizar la higiene. Además, nunca sabes quién ni cómo se ha probado la prenda antes.

Evitar los químicos

Si deseas evitar estos químicos presentes en la ropa puedes comprar prendas elaboradas con fibra natural o producida orgánicamente. La clave está en leer bien la etiqueta, ya que no toda la ropa lleva químicos. De hecho, las prendas que son de fibra natural no deben almacenarse en espacios con humedad, ya que no poseen un tratamiento químico contra el moho.

Ropa con mucho olor a perfume

La piel es muy delicada y no todos los perfumes son buenos para nosotros, ya que pueden provocar una mala reacción. Cada vez más marcas de moda utiliza sus propias fragancias para perfumar las tiendas y las prendas. Por eso es recomendable lavar la ropa una vez comprada, para eliminar así el olor por completo. Si el aroma persiste, te recomendamos dejar la prenda a remojo con agua y bicarbonato durante toda una noche, Después, lava la prenda añadiendo una taza de vinagre blanco destilado cuando este enjuagando para eliminar cualquier rastro del perfume.

Prioridad: la ropa íntima

Por higiene se nos impone la necesidad de lavar las prendas nuevas de ropa interior. Además, es común que los químicos presentes en la ropa interior nueva pueda crear irritación o algún tipo reacción alérgica, por lo delicado de estas partes de nuestro cuerpo.

RECUERDA: a través de la ropa se pueden transmitir bacterias y hongos, ya que no somos los únicos en probarnos la ropa al ir a una tienda.

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Trucos para limpiar la funda del móvil

Trucos para limpiar la funda del móvil

Escrito por Flota | Tecnología |

La funda del móvil se ha convertido en un accesorio imprescindible a la hora de preservar nuestro teléfono de golpes y caídas. Por eso cualquier modelo que salga al mercado cuenta ya con distintos tipos de fundas protectoras en función de las preferencias que tengamos: duras, flexibles, con tapa, de cuero, transparentes, de colores, etc.

Puesto que el móvil nos acompaña prácticamente en cada momento del día, limpiar la funda de vez en cuando se convierte en una tarea necesaria, teniendo en cuenta la suciedad y gérmenes que este accesorio puede acumular. Además, comprobaremos que limpiar la funda del móvil puede darle a nuestro teléfono un aspecto renovado que a primera vista parecía seguir conservando.

Para limpiar la funda del móvil te recomendamos lo siguiente:

Si no acumula mucha suciedad: retira la funda del aparato y, con un algodón humedecido en agua templada, repasa toda la superficie, por dentro y por fuera, dibujando pequeños círculos. Cambia de algodón cuando creas que es necesario.

– Si la funda tiene suciedad visible y es de material lavable, sumérgela en agua y friégala con jabón lavavajillas para eliminar las manchas. Si hay suciedad incrustada es posible que tengas que dejar a remojo la funda para que se ablande.

De vez en cuando conviene desinfectar la funda, ya que suele estar en permanente contacto con las manos y nos acompaña incluso cuando vamos al servicio. Para ello, puedes aplicar unas gotas de alcohol en un algodón y frotar la superficie o también puedes aplicar un poco de limpiador desinfectante sin lejía para el hogar.

El alcohol también puede ayudarte a eliminar manchas persistentes en la funda del móvil, pero con conviene aplicarlo sobre superficies metálicas, ya que puede eliminar el color. Lo mejor será siempre hacer una prueba en un lugar poco visible de la cara interna de la funda.

– En el caso de las fundas de cuero bastará con utilizar un trapo de microfibra humedecido en agua y bien escurrido. Repasa con el trapo toda la superficie hasta que se iguale el tono e insiste si detectas alguna mancha.

Fundas de silicona transparente

Limpiar funda de móvil transparente

Cuando la funda es de silicona transparente, con el paso del tiempo tiende a amarillear, dándole a nuestro teléfono un aspecto descuidado y viejo. En este caso, una simple limpieza con agua y jabón no será suficiente para eliminar ese tono amarillento. Puedes probar dos trucos:

– Sumerge la funda en un barreño de agua con un chorrito de lejía y déjalo reposar durante al menos una hora. Después frota la funda con una esponja o estropajo suave para eliminar los restos amarillentos valiéndote de la propia mezcla de agua con lejía. Aclara la funda con agua para terminar. Para una mayor limpieza, te recomendamos mezclar detergente con lejía en una proporción de 3/4 y dejar reposar el teléfono 24 horas, cambiándolo de posición cada cierto tiempo.

– Elabora una pasta de bicarbonato de sodio con zumo de limón y cobre la funda del móvil transparente. Deja que actúe durante unos 30 minutos y después frota la superficie con una esponja para dejarla totalmente limpia. Por último, solo tendrás que aclarar bajo el grifo.

– Vierte un chorrito de agua oxigenada en un bol con agua y sumerge la funda transparente del teléfono. Pasados unos 30 minutos, lava la funda con agua y jabón neutro y aclárala.

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Operación limpieza: 12 cosas que puedes retirar ahora mismo

Operación limpieza: 12 cosas que puedes retirar ahora mismo

Escrito por Flota | Tecnología |

Con el cambio de estación resulta recomendable hacer una limpieza profunda del hogar que vaya más allá de las superficies y la ropa del hogar. Aprovecha para montar una auténtica «operación limpieza» en casa y pon orden en armarios, cajones y altillos retirando todo lo que no uses o necesites ya. Ganarás espacio de almacenamiento y puede que hasta otros se beneficien de lo que a ti ya no te sirve. ¿Preparado?

Libros de consulta obsoletos: ya solo poseen información desactualizada y se han convertido nada más que en un foco de acumulación de polvo. Muchas tiendas de segunda mano incluso ya los rechazan por desactualizados. Dónalos para otros fines, como artísticos o solidarios, por ejemplo.

Best seller antiguos: un buen libro nunca deja de serlo, aunque lo hayas leído muchas veces. Pero, si no piensas volver a hacerlo, lo mejor es que se lo regales a otra persona o lo dones a cualquier biblioteca o centro que los pueda aprovechar.

Bolsas de plástico: sabes que tirarlas a la basura es todo un atentado contra el medio ambiente, pero si la acumulación llega a ser excesiva, siempre puedes echarlas en el contenedor amarillo.

Especias caducadas: bien porque lo indica la fecha de caducidad, bien porque han perdido aroma o cualidades, muchos de los botes de especias que acumulas en la cocina o en la despensa también pueden retirarse dejando un precioso espacio.

Medicamentos caducados: tendemos a pensar que todos los medicamentos que almacenamos en el botiquín pueden volver a sernos de utilidad en un futuro. Pero desde aquí te animamos a que repases todas las cajas. Probablemente más del 50% estén ya caducados. ¡Es una cuestión de estadística!

Camisetas promocionales: todos acumulamos en casa camisetas dignas de una exposición de marcas «vintage». Si no te las pones pero como están en buen estado, te da pena tirarlas, dónalas a la caridad o a alguna tienda de segunda mano. Otro las aprovechará gracias a tu gesto.

Sábanas gastadas: aunque las sábanas antiguas (las heredadas de tu familia) suelen ser de mejor calidad que muchas actuales, los tejidos al final acaban por deteriorarse con el uso y los lavados. Si las sábanas se han vuelto ligeramente traslúcidas, es hora de retirarlas.

Colecciones de CD y VHS: por mucha nostalgia que te provoquen, ¿has pensado en la última vez que los usaste? ¿Hace cuánto que no pones un CD? ¿Acaso conservas el reproductor de vídeo VHS? Las respuestas a estas preguntas te indicarán la mejor solución, que podría ser llevar todas tus colecciones a una tienda de segunda mano.

Toallas viejas: si presentan agujeros o han perdido grosor de forma considerable, es el momentos de retirarlas. Una buena idea es donarlas a refugios de animales que siempre agradecen este tipo de prendas.

Botones sueltos: los más precavidos siempre guardan esos botones extra que traen algunas prendas por si perdemos los originales. Pero la acumulación puede ser tal, que merezca la pena proponer a los niños alguna manualidad con los botones (para ellos son como joyas de diferentes tamaños, formas y colores) o incluso llevarlos a algún taller de costura.

Cosméticos antiguos: una crema que usaste y no te gustó, un maquillaje que te regalaron pero no te convenció, una colonia que te acabó cansando, esmaltes obsoletos, etc. Los cosméticos caducados probablemente hayan perdido sus cualidades. Y los que no usas, los puede aprovechar otra persona en lugar de desperdiciarlos acumulando polvo, ¿no crees?

Pilas gastadas: aparte de ocupar un espacio inútil, resultan perjudiciales para la salud y para el medio ambiente. Busca un contenedor apropiado para este tipo de residuos (en muchos supermercados los instalan).

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¿Qué son las calorías vacías?

¿Qué son las calorías vacías?

Escrito por Flota | Tecnología |

Quienes alguna vez se han sometido a una dieta de adelgazamiento estarán muy familiarizados con el concepto de calorías. Son la unidad de medida que indica la cantidad de energía que los alimentos proporcionan en forma de carbohidratos, proteínas y grasas. Sirven para adecuar las dietas a las necesidades de cada persona, en función de su edad y masa corporal. La idea es no consumir más calorías de las que nuestro cuerpo puede quemar para evitar el sobrepeso. Pero hoy en día una dieta equilibrada busca poner el foco en el aporte nutricional de los alimentos. Antioxidantes, aminoácidos, vitaminas, minerales o fibra, son algunos de los nutrientes más valiosos que resultan deseables en una dieta sana. Por eso quienes se han preocupado por este aspecto se habrán topado con el concepto de «calorías vacías». ¿Sabes qué significa?

También conocidas como «calorías basura», se llaman calorías vacías a las que aportan aquellos alimentos con un escaso valor nutricional. Las contienen los alimentos que suelen estar prohibidos en las dietas de adelgazamiento y cuyo consumo se debe reducir a ocasiones puntuales si no prescindir de él totalmente. Así, la bollería industrial, las golosinas, los refrescos o las bebidas alcohólicas entrarían dentro de este tipo de alimentos de baja calidad nutricional ya que aportan gran cantidad de calorías en forma de azúcares y grasas sin ofrecer en cambio ningún nutriente de interés para el organismo. Veamos caso a caso por qué estos productos se incluyen en el concepto de calorías vacías:

Golosinas: contienen gran cantidad de azúcar además de grasas saturadas procedentes del cerdo, especialmente las gominolas.

Galletas y bollería: la combinación de azúcar refinado y grasas saturadas convierte este tipo de alimentos en tremendamente nocivos para la salud. Muchos de estos productos suelen ir enmascarados bajo el reclamo de «con leche» o «ricos en hierro y vitaminas», «con fibra», aunque basta con consultar la etiqueta para comprobar que solo aportan calorías vacías. Es importante tener en cuenta que para que un producto se considere fuente interesante de un nutriente, la cantidad del mismo que debe aportar debe de ser entre un 10% y un 20% de la diaria recomendada.El resto, son reclamos publicitarios.

Aperitivos: los conocidos como «snacks», además de contener grasas saturadas, incluyen una alta cantidad de sodio, igualmente poco recomendable para la salud. Suelen utilizar como reclamo el empleo de aceites como el de oliva o girasol, aunque, una vez más, resultan anecdóticos en el balance nutricional final.

Zumos y batidos industriales: bajo la falsa apariencia de estar consumiendo sobre todo lo bueno de la fruta o la leche, estos productos contienen una sorprendente cantidad de azúcar sin aportar los beneficios de los alimentos de los que se supone que se obtienen. Por eso se recomienda que los niños tomen fruta entera en lugar de zumos de este tipo y, en cualquier caso, batidos caseros sin azúcares añadidos.

Refrescos, bebidas isotónicas y energéticas: son el ejemplo típico de calorías vacías, ya que aportan azúcar en grandes cantidades, sin nutrientes interesantes, ni si quiera en las bebidas deportivas.

Bebidas alcohólicas: tendemos a olvidar que las conocidas como bebidas espirituosas se elaboran a partir de grandes cantidades de azúcar, sin aportar nutrientes a cambio. Únicamente la cerveza, con vitaminas y ácido fólico, y el vino, con antioxidantes, podrían resultar relativamente interesantes a nivel nutricional. Si bien debemos tener en cuenta que la ingesta de alcohol reduce el aprovechamiento de los nutrientes.

Calorías adictivas

Por otro lado, el problema de las calorías vacías no es solo el aumento de peso que suelen favorecer, sino los problemas de salud con los que se asocian: diabetes, colesterol y enfermedades cardiovasculares. El daño es mayor si tenemos en cuenta que muchas personas consumen algunos de estos alimentos en lugar de otros saludables para comidas importantes, como la merienda o el almuerzo. Es el caso de los snacks, los productos de bollería o los zumos y batidos, cada vez más presentes en la dieta de los más pequeños. Además, al aumento calórico que suponen, debemos sumar el hecho de que resultan adictivos y no sacian, lo que nos lleva a consumir cada vez más calorías y descuidar cada vez más nuestra alimentación.

¿Cuándo hablamos de calorías de calidad? No todos los alimentos con gran cantidad de calorías resultan poco deseables para nuestra dieta. Así, por ejemplo, hay alimentos como la fruta o la leche que contienen azúcares de rápida absorción (fructosa y lactosa, respectivamente), que se compensan con otros nutrientes como minerales, vitaminas, fibra y proteínas, necesarios para el buen funcionamiento de nuestro metabolismo. Nada tiene que ver el azúcar refinado que tomamos con cafés, infusiones, postres y respostería, por ejemplo, que solo aporta calorías vacías a nuestra dieta. Igualmente, alimentos como el aguacate o los frutos secos, aportan gran cantidad de calorías, pero también nutrientes muy valiosos como grasas monoinsaturadas, omega, que se consideran cardiosaludables.

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Gimnasia con bosu: ¿qué beneficios tiene?

Gimnasia con bosu: ¿qué beneficios tiene?

Escrito por Flota | Tecnología |

El bosu es una herramienta de trabajo deportivo cada vez más presente en los gimnasios. Su nombre responde al acrónimo de «BOth Side Up», que hace referencia a la utilidad de ambos lados a la hora de hacer ejercicio. Su forma de semiesfera nos recuerda a un «fitball» que parece haber sido seccionado por la mitad, de tal forma que solo queda media esfera apoyada en una base dura y resistente. Al contrario de lo que pueda parecer, esta peculiar forma está pensada para desestabilizar el cuerpo durante el ejercicio físico, de tal forma que tengamos que trabajar más intensamente con el centro abdominal (core) para conservar el equilibrio.

Se puede trabajar con el bosu tanto por la parte de la pelota como por la de la base, en función del tipo de ejercicio que queramos realizar. Esto nos permite una gran variedad de entrenamientos que pueden adaptarse a cualquier edad, parte del cuerpo o nivel de estado de forma. Así, si trabajamos de pie sobre la base, con la cara de la pelota sobre el suelo, la que es deformable, tendremos que activar una serie de músculos y articulaciones para mantener la estabilidad, por lo que estaremos tonificando los mismos. Igualmente, trabajar sobre la parte de la pelota del bosu nos dará cierta inestabilidad que obligará trabajar a nuestros músculos. Incluso se puede trabajar en combinación con dos bosu a la vez.

La gran ventaja del bosu es que permite recrear los movimientos que realizamos en nuestra vida diaria. Por tanto, trabajar con esta herramienta ayuda a prevenir lesiones, así como a recuperar las que ya tenemos.

Además, aprovechando la inestabilidad que nos proporciona el bosu podremos:

– Tonificar nuestros músculos

– Realizar trabajo cardiovascular

– Mejorar la higiene postural preservando zonas delicadas como las lumbares o las cervicales

– Trabajar el equilibrio, la flexibilidad y la coordinación.

– Perder peso gracias al ejercicio aeróbico

Se trata de una herramienta ideal para hacer ejercicio en casa ya que ocupa muy poco espacio y permite realizar una gran variedad de ejercicios.

Además, en el plano psicológico, el entrenamiento con bosu mejora la concentración y alivia el estrés acumulado.

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¿Es bueno andar descalzo?

Escrito por Flota | Salud, Tecnología |

Seguro que le has reñido a tu hijo en muchas ocasiones porque anda descalzo. Pero ¿es perjudicial andar descalzo o es beneficioso? En líneas generales, los expertos en podología o traumatología señalan que caminar sin calzado durante unas horas al día en un lugar limpio y protegido, como el interior de nuestra vivienda, puede tener beneficios. Por ejemplo un buen momento puede ser después de un largo día de jornada laboral con un zapato estrecho o con tacones. Descalzarse y caminar descalzo es un alivio para tu pie, que por fin puede descansar. Estos son algunos de los beneficios:

Para la piel

  • Andar sin zapatos es ideal para que la piel pueda transpirar. Aprovecha estos meses de verano para caminar descalzo por superficies limpias y seguras como el interior de tu casa y dale un buen descanso a la piel de tus pies.
  • Caminar sin calzado por la arena fina de la playa puede ser muy favorable para las extremidades inferiores, porque se consigue un masaje y una exfoliación natural de los pies.
  • Para poder disfrutar de estos beneficios debes tener en cuenta unas premisas básicas como la correcta hidratación y protección de tus pies. Si andas descalzo, tendrás más roce con las superficie y tu piel se desgastará más. Mantén tus pies hidratados para evitar rozaduras y durezas y usa fotoprotección para tu pies, pues es muy común quemarse los empeines en la época estival.

Para huesos y articulaciones

  • Además de los beneficios que tiene para la piel, caminar descalzo por la orilla de la playa nos ayuda fortalecer las extremidades inferiores y también a combatir la flacidez de las piernas.
  • Al liberarte del calzado que usas a diario, darás un merecido densanso a tus articulaciones y aliviarás tensiones posturales.

Para el correcto funcionamiento de tu cuerpo

  • Ir sin zapatos favorece la circulación sanguínea. Tus pies son una parte muy importante de tu red circulatoria, por lo que al andar correctamente y sin la presión del calzado, impulsarás la sangre al corazón.
  • Caminar descalzo por la hierba mojada tiene un efecto muy relajante sobre el cuerpo, que además de ser beneficioso para la circulación y el sistema nervioso, nos ayudará a liberarnos de las tensiones acumuladas y a calmar la ansiedad.
  • Ten cuidado si andas descalzo en zonas con desniveles porque es posible que se produzcan sobrecargas en rodillas, caderas o la columna

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Cinco pasos para planchar una camisa y que quede perfecta

Escrito por Flota | Tecnología |

Una de las tareas del hogar más tediosas y que mayoritariamente causa menos atracción es el planchado. Planchar es bastante más complicado para cualquier persona que barrer o pasar la fregona. Hay que dedicarle tiempo y tirar de paciencia, además de tener una cierta destreza que se adquiere con la práctica y emplearse a fondo para que el resultado sea el adecuado. Si bien es cierto que hay prendas más sufridas, como los pantalones vaqueros, los pijamas o la ropa interior, o tipos de tejido que directamente no requieren planchado, hay otras como las camisas, que sí necesitan la ejecución de esta tarea.

Para que una camisa luzca y ‘vista’ al que la lleva puesta, tiene que estar perfectamente planchada. Es una prenda que, por su estructura, no es tan fácil de planchar como por ejemplo, una camiseta. Y a muchos les resulta muy complicado hacerlo bien. Pero a continuación vamos a explicaros cómo planchar una camisa paso por paso para que esta tarea no sea la más difícil y menos grata del hogar.

Pero antes, una apreciación sobre el secado: para ahorrarnos minutos y que el planchado de la camisa sea más sencillo, es recomendable sacarla rápidamente de la lavadora una vez que termine y secarla colgada con pinzas -sobre las costuras- y en posición vertical. Una vez seca, no doblarla y depositarla sin más en el cesto porque provocarás arrugas: cuélgala de una percha para evitar más dobleces de la cuenta y que el planchado sea más sencillo.

Ahora bien, ¿por dónde empiezo a planchar una camisa?

1. Las mangas:  comienza por estas partes de la camisa, dobladas sobre sí mismas sobre la tabla, con pasadas de la plancha a todo lo largo de la pieza. Primero una, con sus puños si los tiene, y después la otra. No te preocupes por posibles arrugas en el resto del tejido. Olvida lo demás y céntrate en las mangas. Recuerda que hay que pasar la plancha, a ser posible con vapor, con firmeza y apretando en la zona de la punta sobre el tejido, pero con cuidado de no dañarlo. 

2. El trapecio: en la parte trasera de la camisa, en la zona superior que está bajo el cuello, suele haber un doble tejido que le da cuerpo y estructura a la prenda. Es lo que se denomina el trapecio. Calcula unos diez centímetros abajo y pilla con los dedos los dos extremos, más o menos a la altura de la sisa. A continuación, dobla la prenda suavemente sobre el trapecio y plancha esta zona. Olvídate de momento del cuello.

3. El cuerpo: llega el momento de planchar los laterales de la camisa y la espalda. La técnica debe ser la misma, el tejido sobre la tabla y pasadas firmes y apretando la plancha hacia su pico. Para que lo entendáis, como si quisieras hundirlo en la camisa, pero con suavidad. Es la mejor forma de eliminar las arrugas y prevenirlas. Uno de los trucos más recurrentes de nuestras abuelas es colocar un pañuelo liviano sobre el tejido de la camisa, para evitar un deterioro o daño. Y algo que no debes olvidar: la zona entre los botones que suele pasar desapercibida.

4. El cuello: ya tenemos la camisa casi lista. Solo queda lo más sencillo, el cuello, que habitualmente suele arrugarse muy poco porque también está hecho con un doble tejido y tiene más cuerpo que el resto de la prenda. Para dejarlo bien planchado, extiéndelo sobre la tabla y realiza varias pasadas en horizontal, siguiendo su forma. Para terminarlo, dóblalo a su forma natural e insiste varias veces para que quede bien marcado.

5. El repaso final: con el cuello listo, es el momento de hacer un último repaso a la camisa y echar un vistazo por si se nos ha pasado por alto alguna arruguita. Si hay alguna persistente, pulveriza un poco con agua de la plancha o salpicándola con las manos sobre la zona conflictiva, y a continuación pasa la plancha con decisión. Y el último paso: al armario. No la dejes sobre una silla ni colgada de una percha en cualquier sitio, porque cualquier descuido puede mancharla o arrugarla de nuevo.

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