Cuidamos de ti y de tu hogar

¿Cómo deben llevar la mochila del colegio nuestros hijos?

Escrito por Redacción | octubre 05, 2014 | Familia |
mochila_espalda

A medida que cumplen años, nuestros hijos adquieren más responsabilidades en el colegio, que se suelen traducir en mochilas cargadas de pesados libros y material escolar. Los médicos recomiendan que ese peso no exceda el 10% del total del niño, pero no siempre es fácil cumplir esta premisa. Por eso son frecuentes las quejas de los niños por dolores de espalda causados por la mochila del colegio.

Y es que, si no se presta atención y se pone remedio, una mala higiene postural puede convertirse en una mala postura crónica que puede provocar futuras lesiones de espalda. Sigue estos consejos para garantizar que tus hijos no se hacen daño al transportar su mochila del colegio:

Mochilas de dos asas

Son las más habituales, sobre todo cuando los estudiantes alcanzan cierta edad. Para garantizar un uso correcto este tipo de mochilas deben llevar siempre asas acolchadas y anchas, así como espaldera. Además, las asas deben colocarse en la parte central del hombro, para evitar que se caigan o rocen el cuello. Si la mochila dispone de un cinturón es recomendable ajustarlo a la cintura del niño para repartir mejor el peso. Además, el ancho de la mochila no debe superar el de la espalda del niño.

El niño debe procurar llevar en todo momento las dos asas sobre los hombros para evitar sobrecargar un lado de la espalda. Además, la altura ideal de la mochila es la que coincide con la de la lumbar, dejando el glúteo libre de carga. Para conseguir esta altura idónea, deberás ajustar el largo de las asas en función de la altura del tronco de tu hijo.

Malas posturas: cuando el niño lleva la mochila demasiado baja está maltratando su lumbar al concentrar en este punto todo el peso de la carga. Si por el contrario la lleva demasiado alta, tenderá a echar la espalda hacia adelante. Asimismo, si el niño se ve obligado a encorvarse para llevar la mochila, es que es demasiado peso para su complexión y necesitará aliviarlo con ayuda, o si no es posible, repartiendo la carga en las manos también. Evita además que tu hijo transporte la mochila durante periodos prolongados. En total, no debe estar más de quince minutos soportando el peso de la mochila de pie.

Mochilas bandolera

Aunque las mochilas con forma de bandolera no son las más cómodas para que un niño transporte el peso de los libros, su correcta colocación impedirá que su espalda sufra al llevarlas. Esta es, colocando el asa en diagonal, de forma que se apoye en un hombro y caiga a la cadera contraria. De esta forma estaremos repartiendo el peso en los dos lados de la espalda por igual. En cualquier caso, si se transporta un peso excesivo en este tipo de mochilas, el niño tendrá dificultades para caminar con ella.

Mochilas con ruedas

Aunque a priori este tipo de mochilas sobrecargan menos la espalda de los niños, hay que tener en cuenta que si transportan igualmente más peso del recomendado, pueden provocar molestias en las muñecas. Especialmente cuando los niños las suben por las escaleras sin levantarlas o las llevan por caminos irregulares durante un tiempo prolongado. En este caso, se recomienda plegar el asa de la mochila para subirla en carga por las escaleras. En este caso, son preferibles las mochilas con ruedas que también tienen asas acolchadas para llevarlas en la espalda en las escaleras.

Otras recomendaciones para prevenir los problemas de espalda

  • Cerciórate de que el niño reparte correctamente la carga en la mochila, colocando los libros más pesados cerca de la espaldera.
  • Es conveniente que los pequeños realicen ejercicio entre dos y tres días por semana, para tener su musculatura ágil y preparada para el peso.
  • El tamaño de la mochila debe cambiar a medida que el niño crezca, para asegurarnos de que esta se adapta a la perfección a su espalda.
  • Hay que inculcar a los niños la postura correcta a la hora de recoger la mochila del suelo: con la espalda lo más recta posible, las rodillas flexionadas y mediante ambas manos, para no dañar la lumbar.

También te puede interesar: