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Consejos para encontrar a la niñera perfecta para tus hijos

Escrito por Redacción | marzo 26, 2014 | Familia |
Consejos para encontrar a la niñera perfecta para tus hijos

Llega un día en el que toda familia cae en la cuenta de que tiene que echar mano de una niñera (o niñero) para que se haga cargo de sus hijos bien entre semana, en horas de trabajo, o bien los fines de semana, si surge algún plan en pareja.

Lo ideal es que algún familiar pueda quedarse con los pequeños, pero no siempre es posible, sobre todo si la ayuda requerida es constante, entre semana, por ejemplo. Es entonces cuando llega el momento de buscar una persona cualificada a la que poder confiar el cuidado de nuestros hijos y que nos permita estar tranquilos fuera de casa. ¿Cómo hallarla? En primer lugar, lo más recomendable es preguntar entre nuestro círculo de amistades. Una niñera con referencias de gente de confianza nos ofrece más probabilidades de acertar.

Si no es posible dar con un cuidador conocido, lo ideal es que pongas anuncios en zonas propicias para este tipo de reclamos, colegios, universidades, comunidades de vecinos, etc., en los que especifiques en lo posible las características que demandas para el puesto. Cuando empieces a recibir solicitudes vía telefónica o a través de Internet, lo mejor es que elabores un cuestionario o guión básico con el que puedas perfilar las aptitudes de cada candidato, a modo de pequeño proceso de selección.

Cuestiones para seleccionar a una niñera

  • Edad/experiencia: la edad te puede servir como referencia en cuanto a la capacidad de responsabilidad de esa persona y lo que se le puede exigir. Además, siempre será deseable que acumule el mayor grado de experiencia posible cuidando niños, que se traducirá en su capacidad resolutiva ante problemas y situaciones excepcionales.
  • Estudios y formación: el perfil profesional del candidato te puede indicar a veces su nivel de afinidad con los niños en general, la vocación que tiene o las habilidades al cuidado de los más pequeños. Siempre serán más afines a tus hijos los candidatos que se postulen como futuros maestros, pedagogos, pedíatras, monitores, etc.
  • Referencias: si la niñera en cuestión puede aportar referencias de sus trabajos en otros hogares tendrás cierta tranquilidad anticipada. Además, siempre podrás consultar por ti mismo la opinión que otras familias tienen del trabajo de esa persona.
  • Primeros auxilios: no todos los candidatos sabrán manejarse con soltura en situaciones que requieran conocimientos de primero auxilios. Se trata de pensar en supuestos muy excepcionales, pero una niñera con estas habilidades siempre nos dará mayor tranquilidad.
  • ¿Sabe cocinar?: el hecho de que cocine o al menos se desenvuelva con soltura en la cocina supondrá una ventaja respecto a los demás candidatos. Es importante que la niñera en cuestión sea capaz de hacer una cena a tus hijos o improvisar una merienda.
  • Coche / carnet de conducir: que tenga su propio medio de transporte, a ser posible con ciertos años de experiencia, es otro punto a favor de cualquier candidato para cuidar a tus hijos. El coche le dará independencia, te permitirá mayor flexibilidad con horarios y recogidas e incluso amplíe las posibilidades de ocio de los niños. Todo depende de en qué términos negociéis el trabajo.
  • ¿Independizado o no?: no es lo mismo un joven universitario que aún vive en casa de sus padres que uno que ya se ha independizado. La experiencia que eso les aporta repercutirá en el cuidado de tus hijos. Al igual que si se trata de una madre de familia, acostumbrada a lidiar con pequeños en su casa. Cuanto más experiencia personal, mejor.
  • ¿Conoce el barrio?: trata de que el candidato conozca bien el entorno de tu casa para que tenga localizados servicios como supermercados, centro de salud, policía, etc. Además, si vive en el propio vecindario tendréis un extra de confianza que beneficiará la relación laboral.

En el caso de que el cuestionario se haga vía telefónica o virtual, el siguiente paso sería conocer personalmente a los candidatos «finalistas», para comprobar en última instancia qué vibraciones nos dan y cómo se desenvuelven en la primera impresión. Si se trata de la niñera o el niñero definitivos, lo mejor es organizar una merienda en la que este conozca a los niños y entablen algo de confianza, para que el primer encuentro no sea tan frío.