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Diez actividades para hacer con tus hijos en verano

Escrito por Redacción | agosto 13, 2014 | Familia |
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Una de las ventajas de las vacaciones de verano es que los padres disponen de más tiempo para compartir con sus hijos. A su vez, estos se ven liberados de las tareas y actividades que ocupan casi la totalidad de sus horas no lectivas el resto del año.

VER TAMBIÉN: Cómo disfrutar de las vacaciones en familia

Sin embargo, a la hora de plantearnos cómo vamos a disfrutar ese tiempo libre en familia no sabemos encontrar actividades que no supongan un considerable gasto de dinero. Pero, en realidad, son múltiples las cosas que podemos hacer para que tanto padres como hijos disfruten de los mejores días del verano. Aquí tienes algunas ideas:

  1. Viaje a la playa de ida y vuelta. Si tienes alguna playa a una distancia prudencial (menos de dos horas en coche), seguro que los niños estarán encantados de bañarse, jugar en la arena o comer con vistas al mar por un día. Prepara unos bocadillos o una comida sencilla que pueda transportarse en tarteras, pide a cada uno que prepare su mochila con su ropa y accesorios y haz acopio de juegos, colchonetas, palas, cartas, balones y demás utensilios que puedan entretenerlos en la playa. No olvides la sombrilla y el protector solar, para poder descansar del sol jugando en familia sobre la toalla.
  2. En busca del tesoro. ¿Quién dice que en casa no puede haber nuevas diversiones? Prepara una yincana en la que pueda intervenir toda la familia. Puedes hacerla al modo tradicional, escondiendo mensajes en papel que vayan desvelando ubicaciones a través de acertijos. O también puedes valerte de las tecnologías y crear una sencilla presentación de ordenador que les vaya indicando los puntos de la casa en los que irán encontrando partes del tesoro. Intenta que cada prueba incluya recuerdos o anécdotas familiares que resulten agradables para todos. Al final de la prueba, puedes esconder un auténtico «tesoro» en forma de entradas de cine, juguetes, dulces, etc. Y no te olvides de que aunque uno de los padres lo prepare, el otro puede intervenir en la búsqueda del tesoro.
  3. Entre animales. El verano resulta ideal para visitar los zoológicos o granjas escuela cercanos. Planea un día de visita y, si es posible, lleva la comida para poder disfrutar al máximo de la jornada. Con ayuda de internet, prepara una lista de curiosidades sobre los animales que vayáis a ver en la visita, para enriquecer y estimular el pensamiento de tus acompañantes. También puedes imprimir imágenes de sus animales de dibujo favoritos y jugar a encontrar la especie real a la que pertenecen.
  4. Ruta en bicicleta. Planea una escapada que podáis hacer en familia e intenta marcar un objetivo en el recorrido que motive a todos: un lago o un pantano en el que bañarse, un campo de fútbol en medio de la naturaleza, un bar o un restaurante que agrade a todos, un paisaje peculiar, etc.
  5. Diversión en el museo: con la llegada del período estival, muchos museos organizan actividades para niños con el fin de que se aficionen a este tipo de visitas que les enriquecen culturalmente. Descubre las preferencias de tu familia para decidir entre la amplia oferta de tu ciudad. Los museos de ciencia y cera suelen ser los que más llaman la atención a los más pequeños.
  6. Adrenalina en familia: dedica un día a las fuertes emociones en familia visitando con los tuyos un parque de atracciones o un parque acuático. Será el momento de que se desfoguen y hacer un esfuerzo por compartir con ellos cada experiencia… ¡aunque nos dé vértigo!
  7. ¿Tienes piscina? Entonces puedes organizar juegos en familia que se puedan realizar en el agua. Por poco dinero puedes hacerte con una red para jugar con el balón, un divertido tobogán o incluso una colchoneta para cuatro de juegos de mesa. Los niños se pueden entretener durante horas en la piscina.
  8. Cocineros por un día: deja que un día se pringuen las manos preparando o ayudando a preparar una comida sencilla: una ensaladilla, unos emparedados, unos batidos, etc. Diviértete enseñándoles y dejando que tomen parte de la responsabilidad por un día. Y, sobre todo, aplaude cada esfuerzo que hagan, aunque el resultado no siempre sea el mejor. VER TAMBIÉN: Cómo enseñar a los niños a cocinar mientras se divierten
  9. Cine al aire libre: en verano resucita la idea de los tradicionales cines de verano, que para los más que pequeños resulta toda una novedad. Aprovecha las noches más calurosas para acudir en familia a ver una película bajo las estrellas.
  10. Acampada sin salir de casa: una noche de acampada supone un atractivo asegurado para cualquier niño. Si no quieres gastarte dinero y tienes jardín, organiza una noche de acampada en tu propia casa, que incluya dormir en tiendas de campaña con sacos y cenar al raso contando historias de miedo. ¡Lo pasaréis bomba!

 

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