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Sobreproteger a los hijos: errores frecuentes

Escrito por Redacción | agosto 17, 2014 | Familia |
Sobreproteger a los hijos: errores frecuentes

Estar pendientes de cada movimiento de un hijo y de los efectos negativos que cualquier actividad puede ocasionar es algo agotador, y lleva a más de un padre a la consulta del psicólogo. Pero las consecuencias negativas de sobreproteger a los hijos por parte de los padres van mucho más allá y pueden influir para mal en la educación de los menores.

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Con frecuencia se caen en errores que les hacen a los niños más mal que bien. Antes que nada, no se le debe transmitir una constante ansiedad al pequeño, porque podría bloquearse y generar ansiedad. La sobreprotección puede crearle sensación de inferioridad. Al contrario, hay que transmitirle confianza y que con nuestros ánimos a seguir intentándolo descubra que es capaz de realizar muchas cosas él solo.

Nada de dramas

Y si se caen o tropiezan, no hay que dramatizar e ir corriendo a levantarles, simplemente ayudarles con los nervios templados. Es mejor que sepan valerse por su cuenta y que descubran el mundo que les rodea. Los niños tienen que caerse y aprender así. Eso refuerza la autoestima, aunque al mismo tiempo sienten seguridad al comprender que sus padres están ahí.

Lo mismo ocurre si los padres ven que otro niño de su edad muestra prepotencia con él. Hay que darle la oportunidad de que sepa defenderse solo y no acudir de inmediato. Son las experiencias las que les hacen aprender.

Ser realistas con él

Tampoco se les debe ocultar información por miedo a que lo pasen mal. Es lógico que tengan dudas o sientan miedo. Es bueno hablar de ello y darles respuestas de acuerdo a su edad pero con las que resolvamos sus dudas sin caer en cuentos.

Otro error común es infravalorar los temores del pequeño, o, por el contrario, exagerar a la hora de consolarlos. Hay que ser realistas con él y ajustar nuestras palabras a sus miedos. Tampoco les hacen ningún favor las constantes advertencias sobre lo que les puede pasar. Si se les intenta evitar el enfrentamiento con el riesgo advirtiéndoles a cada momento de que puede ser peligroso, puede anular en él la capacidad de hacer las cosas por sí mismo.

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