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Cómo limpiar cristales con racleta

Escrito por Redacción | febrero 24, 2015 | Hogar |
Cómo limpiar cristales con racleta

Todos hemos visto alguna vez limpiar cristales a un profesional con una racleta, ese instrumento con goma que elimina de una pasada la humedad del cristal, dejando un resultado impecable. Pero seguro que si hemos intentado limpiar con este instrumento en casa, no hemos conseguido los resultados que buscábamos y se ha convertido más en un engorro que en una solución.

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Y es que, para limpiar cristales con una racleta de forma cómoda y eficiente, es necesario seguir una serie de consejos:

1. Compra un borrego o mojador: es la gamuza que suele complementar a la racleta, que nos servirá para enjabonar el cristal antes de pasarla. Hay racletas que integran este accesorio por la parte trasera y hay otras que se comercializan de forma individual. Si no dispones de uno, también puedes servirte de una esponja suave para mojar el cristal, aunque no para acompañar la racleta (como explicaremos un poco más adelante).

2. La racleta puede manejarse con un palo o incluso una pértiga, si es para limpiezas en altura. Con este tipo de palos pasaremos la racleta siempre de arriba a abajo. Para cristales de tamaño normal, basta con manejar la racleta sin palo, con la mano.

3. ¿Cómo usarla? La técnica más habitual entre los profesionales es la del zigzag. Después de pasar el borrego y mojar el cristal, pasamos la racleta en un extremo de abajo a arriba y comenzamos a bajar dibujando un zigzag con el que vayamos repasando las zona que vayan quedando mojadas. Un ejemplo muy claro de esta técnica se puede contemplar en este vídeo:

4. Un método más sencillo e idóneo para principiantes es el de pasar la racleta con movimientos verticales, siempre de arriba a abajo. En este caso, comenzaremos por un extremo dando una pasada e inmediatamente secaremos la mitad (o algo menos) de la racleta que queda más cerca de la zona seca. Tras cada pasada, secaremos el mismo extremo para que no vaya manchando las zonas ya secas. Por el contrario, el extremo que queda húmedo nos permitirá pasar la racleta con fluidez.

5. Para evitar salpicaduras de agua y jabón en el suelo, lo ideal es acompañar los movimientos de la racleta con la gamuza, para garantizar que no cae agua. También podemos cubrir el suelo con un plástico protector y así garantizar que no mojamos ni ensuciamos nada.

 6. No es aconsejable limpiar los cristales en las horas de sol, ya que suelen quedar marcas visibles. Pero si lo hacemos, el proceso de retirar el agua jabonosa tendrá que ser muy rápido para que el cristal quede impecable.

7. Una vez seco todo el cristal, repasaremos con papel de cocina (del que se usa para la limpieza) o una bayeta de microfibra seca los bordes y posibles salpicaduras que nos hayan podido quedar.

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