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Cómo pelar una granada

Escrito por Redacción | diciembre 12, 2015 | Hogar |
Cómo pelar una granada

La granada es un fruto de morfología peculiar cuyo sabor a todo el mundo suele agradar. Es un ingrediente ideal para ensaladas, postres y cada vez más platos de la cocina moderna. Además, la granada es rica en potasio y vitamina C y su consumo apenas aporta calorías. Entre sus cualidades para la salud, cabe destacar su poder antioxidante, así como los beneficios que proporciona para la salud cardiovascular. Asimismo, la granada está compuesta por un elevado contenido en agua, lo que provoca un potente efecto diurético en nuestro organismo.

Sin embargo, puede que lo peculiar de su estructura interna granulada, con cientos de semillas, nos haga dudar a la hora de comprarla en el supermercado.

Por eso queremos mostrarte tres formas sencillas de pelar una granada y extraer tanto el fruto como su delicioso jugo:

1. Pelar la granada en gajos

Una de las formas más extendidas de pelar una granada sin que resulte excesivamente farragoso consiste en retirar primero la parte de la corona (la que sobresale de la piel, con forma de corona). Para ello, marcaremos una circunferencia con la punta del cuchillo y, haciendo palanca, extraeremos esta parte como si de una tapa se tratara.

Después, solo tienes que fijarte en los nervios de la pulpa, similares a los de una naranja e ir marcando con el cuchillo cortes paralelos a estos nervios, de arriba abajo. De esta manera obtendremos una especie de gajos de los que podremos extraer las semillas son grandes problemas.

Una vez hecho esto, podemos presentar la granada directamente en gajos sobre el plato o extraer las semillas para presentarlas en un bol o utilizarlas en alguna receta.

2. Partirla en dos y vaciar las semillas

Con este método tan solo tienes que cortar por la mitad la fruta y presionar ligeramente cada mitad para que las semillas se desencajen u poco. Después, debes sostener cada mitad boca abajo sobre un bol y golpear la piel con una cuchara o algo similar.

Puedes probar el mismo método combinado con la primera opción. Es decir, primero retirar la tapa de la granada, presionar la pulpa haciéndola rodar con cuidado sobre una superficie lisa, como una encimera. Después, marcar los gajos con un cuchillo y golpear con la pieza boca abajo para que salgan las semillas.

Si solo vas a utilizar o consumir una parte de las semillas de la granada, debes saber que el resto puede congelarse sin problemas para ser usado en otra ocasión.

3. Exprimir la granada

Parte por la mitad la granada y exprímela de la misma manera que lo harías con una naranja. Puedes usar el jugo para diferentes recetas, así como mezclarlo con otras frutas o emplearlo como aliño de ensaladas.

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