Cuidamos de ti y de tu hogar

Consejos para limpiar la vitrocerámica

Escrito por Redacción | julio 05, 2014 | Hogar |
Consejos para limpiar la vitrocerámica

La vitrocerámica es un electrodoméstico que nos facilita la vida en la cocina, tanto a la hora de guisar, como a la limpiar. Con ella ganamos en comodidad respecto a los antiguos fogones, cuyos recovecos complicaban la tarea de la limpieza y a menudo acumulaban grasa y suciedad.

Sin embargo, la placa vitrocerámica es un instrumento muy delicado que puede deteriorarse con rapidez si no sabemos cómo limpiarlo y cuidarlo adecuadamente. Por eso, te ofrecemos los mejores consejos para mantener tu placa como nueva por mucho tiempo.

  1. Antes de limpiar, tienes que esperar a que la vitrocerámica se enfríe por completo. Las placas suelen tener encendido un indicador cuando aún están calientes.
  2. Elimina el aceite y los restos quemados pasando un papel de cocina por toda la superficie.
  3. Aplica un producto limpiador específico sobre la placa, extendiéndolo con movimientos circulares por toda la superficie con ayuda de papel de cocina, una bayeta o una esponja. Si no dispones de un limpiador específico para este tipo de superficies, puedes elaborar uno casero con vinagre blanco y bicarbonato, de forma que quede una pasta granulosa.
  4. Dedica unos minutos a frotar con vigor todos los rincones de la vitrocerámica para asegurarte de que los gránulos del producto eliminan la mayor cantidad de suciedad posible. Déjalo actuar durante cinco minutos.
  5. Retira el producto seco con una bayeta limpia humedecida. Da una primera pasada, aclara los restos de suciedad que saldrán, escurre y efectúa una segunda pasada por toda la superficie.
  6. Si todavía quedan restos de suciedad incrustados en torno a los círculos de calor, utiliza con suavidad una rasqueta para eliminarlos y repasa después la zona con la bayeta húmeda. Si hay comida o restos carbonizados que cuesta eliminar, frota un cubito de hielo por la zona durante unos segundos y entonces vuelve a intentarlo con la rasqueta.
  7. Cuando hayas retirado por completo los restos, usa limpiacristales para darle el toque de brillo final con un trapo especial para cristales y espejos. También puedes frotar medio limón por toda a superficie y después aclarar con una bayeta húmeda, para repasar con papel de cocina al final.

Asimismo, te aconsejamos que tomes las siguientes precauciones para mantener tu vitrocerámica como nueva:

  • Dale un repaso a diario. No dejes que la grasa se acumule durante días, puesto que se quemará sobre la superficie y dejará residuos difíciles de eliminar, tanto en la vitrocerámica, como en ollas y sartenes.
  • Si cae comida, retírala en cuanto puedas, para evitar que se queme con el calor del fuego eléctrico.
  • No uses estropajos en la placa porque podrías rayarla pasa siempre. En caso de necesitarlo, elige uno azul, de los que se usan para limpiar superficies antiadherentes.
  • Si cae a la fuente de calor algún material que se derrita como plástico, azúcar o papel aluminio, apaga el fuego e intenta eliminarlo en caliente con la rasqueta. Si dejas que se enfríe te costará mucho más.

Conoce otros consejos y trucos de limpieza para mantener en orden la cocina: