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Diez usos del limón para la limpieza del hogar

Escrito por Redacción | junio 19, 2014 | Hogar |
Diez usos del limón para la limpieza del hogar

¿Quién no ha desaprovechado alguna vez ese medio limón ya seco que sobró la última vez que lo usamos? Y decimos desaprovechar, porque aparte de la valiosa utilidad de esta fruta como condimento, ingrediente o acompañamiento de bebidas, no debemos olvidar su potencial como limpiador y desinfectante universal.

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Y es que el alto contenido de ácido cítrico presente en el limón, sumado a su bajo PH , lo convierten en un limpiador natural con poder antibacteriano y propiedades blanqueantes y desodorantes. ¿Por qué no aprovecharlo entonces para la limpieza del hogar?

Aquí te sugerimos diez formas de aprovechar el limón para la limpieza del hogar:

Mal olor en el microondas: ¿se te han quemado unas palomitas? ¿No logras eliminar el olor a pescado del último plato que calentaste? Prueba a exprimir el zumo de un limón en un vaso con un poco de agua y ponlo a calentar hasta que hierva. No importa que se caliente demasiado y salpique el interior del aparato. Déjalo reposar media hora dentro del microondas sin abrir la puerta. Luego bastará con limpiar los restos con una bayeta. Pero el olor desagradable habrá desaparecido.

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Desinfectar la tabla de cortar: el limón resulta efectivo con cualquier tipo de tabla, incluso con las tradicionales de madera. Frota medio limón por la superficie hasta que quede empapada con el jugo por todos los rincones. Déjalo reposar durante unas horas y después enjuágalo con agua tibia y seca con un trapo. Tabla limpia, sin gérmenes y ¡con un fresco aroma!

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Malos olores en la basura: procura mantener unas cáscaras de limón dentro de la bolsa para eliminar olores desagradables. Además, si limpias el fondo del cubo con zumo de limón siempre antes de colocar la bolsa, estarás evitando que vuelva a oler.

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Limpiar fiambreras: a menudo las tarteras en las que transportamos y almacenamos guisos retienen olores y hasta colores. Prueba a sumergirlas a remojo en agua con el zumo de un limón, para después fregarlas con ese mismo agua. También puedes añadir una pizca de bicarbonato.

Limpiar cacerolas (no antiadherentes): ¿se te ha pegado el último guiso? No te preocupes. Acláralo, vierte un poco de sal (preferiblemente gruesa) y frótala con medio limón para eliminar los restos incrustados. En este caso, el cítrico actuará de desengrasante y desodorante, mientras la sal aporta la efectividad de un estropajo, aunque con mayor delicadeza.

La encimera: prepara una solución de agua con zumo de limón y rellena un envase con pulverizador para rociar la superficie y dejarla limpia de grasa, desinfectada y con un aroma fresco.

Grifería y cromados: frotar un limón por grifos y superficies cromadas te permitirá dejar un acabado más brillante en la limpieza de estas superficies. Además, eliminará cualquier olor acumulado.

Frigorífico sin olores: basta medio limón para que tu nevera no almacene olores de los distintos alimentos que conserva, dando lugar a un aroma pestilente.

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Cristales, espejos y ventanas: ventanas y cristales en general son superficies que quedarán relucientes si las limpias con una solución de agua y zumo de limón (no te olvides de los marcos). Funciona igual que el vinagre, pero huele mejor.

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Contra la cal: si a la hora de limpiar la ducha o los lavabos compruebas que se acumulan rastros de agua por la concentración de cal, pulveriza agua con zumo de limón y limpia normalmente la superficie. Hace que desaparezcan los rastros mates y queda brillante.

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