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Diez usos (algunos sorprendentes) del papel absorbente en el hogar

Escrito por Redacción | junio 23, 2015 | Hogar |
papel absorbente

La toalla de papel, el papel absorbente o el rollo de cocina se han convertido en accesorios imprescindibles para la limpieza y mantenimiento de de nuestro hogar, especialmente de la cocina. Su poder absorbente, su versatilidad e higiene nos permiten aprovecharlo para múltiples tareas que facilitan nuestra vida. Eso sí, no debemos olvidar que estamos hablando de un artículo desechable de papel y por tanto debemos racionalizar su uso, tratando de causar el menor impacto posible en la naturaleza.

Toma nota de estos diez usos del papel absorbente para el hogar:

Desgrasar alimentos: cuando elaboramos algún frito en la freidora o la sartén, solo tenemos que colocarlo durante unos minutos sobre un papel absorbente antes de servirlo para que absorba el exceso de aceite.

Limpiar líquidos derramados: cuando se nos vierte algún líquido en el suelo de la cocina, en la encimera o en alguna mesa, podemos utilizar el papel absorbente para absorberlo rápidamente y arreglar cuanto antes el estropicio.

Secar y abrillantar cristales: las superficies de cristal quedan impecables si usamos papel de cocina para secarlas y abrillantarlas. Prueba a limpiar con ellas ventanales, puertas, copas, mesas, espejos e incluso la vitrocerámica de la cocina.

Frutas y verduras frescas: si quieres que tus frutas y verduras se mantengan frescas por más tiempo en el frigorífico forra los cajones con toallas de papel. Absorberán el exceso de humedad que se acumula en la nevera y que hace que aparezca el moho en los alimentos. El papel absorbente también te servirá para eliminar la humedad de los alimentos que vayas a freír y puedan saltar al contacto del agua con el aceite.

Recoge cristales del suelo: si se te ha roto un vaso en el suelo de la cocina, puedes atrapar los trozos de cristal

Abrillantar cubiertos: si quieres lucir unos cubiertos relucientes sobre tu mesa, frótalos suavemente con una toalla de papel después de lavarlos. La ventaja de secar cubiertos con este tipo de papel frente a trapos y toallas es que están libres de gérmenes y olores.

Evita que la ensalada se oxide: cuando laves lechugas, escarolas, espinacas, rúcula o cualquier otro tipo de verdura de hoja verde, sécalos con una toalla de papel para que lleguen frescos a la mesa antes de ser aliñados.

Secar ollas y sartenes: si utilizas papel toalla antes de guardar tus ollas y sartenes evitarás que se oxiden y, al contrario que algunos trapos, eliminarás la humedad sin dejar malos olores.

Secar tablas de cortar: absorbe la humedad de tus tablas de madera cuando las uses y enjuagues o cuando las limpies sin dejar pelusas ni gérmenes.

Pelar el pollo: cuando tengas que retirar la piel del pollo que vayas a cocinar, utiliza papel absorbente para agarrarlo cómodamente sin que se resbale. Además, por su carácter deshechable evitarás problemas con las bacterias que acumula la piel del pollo.

Un truco con papel de toalla

¿No te molesta coger la botella de aceite y comprobar que tu mano queda llena de grasa? Por mucho que trates de limpiarla con frecuencia el uso del aceite en la cocina hará que poco a poco las gotas de aceite se derramen por la botella y acaben dejando un cerco graso allá donde la deposites.

Para evitarlo pliega un trozo de papel absorbente o papel toalla y rodea con el la botella de aceite. Después, fíjalo con una goma en la parte superior del envase para que absorba las pequeñas gotas de aceite que se van derramando con cada uso. Cámbialo cuando compruebes que ha acumulado demasiada grasa. De esta manera, la mitad inferior de la botella se mantendrá limpia y no dejará cercos en la encimera de tu cocina.

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