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Soluciones caseras para manchas difíciles en la tapicería del coche

Escrito por Redacción | agosto 15, 2015 | Hogar |
Cómo limpiar la tapicería del coche

La tapicería del coche es un lugar en el que rara vez limpiamos a no ser que se haya vertido algún líquido o algún resto de comida. Sin embargo, aunque a simple vista no lo parezca, los asientos de nuestros coches pueden llegar a acumular igual o más bacterias que un inodoro. Por ello, es recomendable que cada cierto tiempo, además de aspirar los asientos apliquemos alguna solución de limpieza eficaz que evite que acaben apareciendo malos olores.

Sigue estos pasos para limpiar en profundidad la tapicería:

1. Aspirado de la tapicería

El primer paso debe ser siempre el aspirado, para eliminar migas, pelos, papeles y demás restos que se hayan podido acumular en el coche sin que lo hayas notado. Procura aspirar tu coche a menudo, especialmente si tienes niños y acostumbran a comer en el asiento trasero. Restos de todo tipo pueden almacenarse en los pliegues de la tapicería y en los suelos, provocando la aparición de malos olores.

2. Limpieza de la tapicería

Muchas marcas comercializan productos en espuma especiales para las tapicerías de coche. Estos se aplican directamente en seco por toda la tapicería para evitar que queden manchas y se aspiran los restos una vez se hayan secado.

Si no tienes un limpiador específico para tapicerías, también puedes limpiar la tapicería con agua y jabón neutro o amoníaco. En cualquiera de los dos casos, es aconsejable que prepares un recipiente de agua con jabón o amoníaco y otro, solo con agua.

Con ayuda de una esponja, puedes aplicar la solución de agua jabonosa o amoníaco diluido en agua frotando con vigor por toda la tapicería. Trata de escurrir bien la esponja antes de cada pasada para evitar empapar demasiado los asientos.

Después de que hayas conseguido sacar espuma por toda la superficie, debes ir retirándola con un trapo de microfibra limpio humedecido en el recipiente que solo contiene agua. Aclara de vez en cuando el trapo para limpiar la suciedad y escúrrelo bien para que vaya absorbiendo la humedad. Si el agua se ensucia demasiado, renuévala para no extender la suciedad por la tapicería.

Si el coche es antiguo y tiene un mal olor que no consigues eliminar, prueba a dar una última pasada a la tapicería con una mezcla densa de agua con bicarbonato. Aplícalo con un trapo bien escurrido, frota la tapicería y deja que el bicarbonato se seque por completo. Retíralo con la aspiradora. También puedes espolvorear bórax por la tapicería y dejar que repose una hora antes de aspirarlo.

3. Secado de la tapicería

Durante el proceso de limpieza de la tapicería es recomendable que tengas puertas y ventanas del coche abiertas para favorecer la ventilación y prevenir el exceso de humedad. Elige siempre un día soleado para este tipo de limpiezas en profundidad y evita realizarlas en los meses más fríos o en zonas húmedas. Si la tapicería no se seca con cierta rapidez, pueden acumularse malos olores difíciles de eliminar.

En caso de que se trate de un día caluroso de primavera o verano bastará con que dejes el coche al sol con las puertas y ventanas abiertas durante unas horas para que se seque por completo la tapicería. En caso de que vivas en un clima menos caluroso o las temperaturas no sean demasiado elevadas, mejor cierra las puertas y deja tan solo una rendija en las ventanas para que el coche se caliente por dentro y la humedad se evapore por las ventanas.

Soluciones caseras para manchas difíciles en la tapicería

Cuando se te derrama algo o detectas que en tu tapicería hay manchas profundas recientes es aconsejable que las trates cuanto antes. Para cada mancha debes usar una solución:

- Manchas de café: Si se te vierte un poco de café, lo mejor es aplicar agua limpia sobre la mancha para que se diluya y secar el exceso de humedad con una toalla o papel absorbente. Si la mancha no se ha quitado del todo, entonces puedes aplicar amoníaco con un trapo limpio, aclararlo con otro trapo humedecido en agua y dejarlo secar.

- Manchas de grasa: Si sobre la tapicería del coche ha caído algún alimento o aperitivo con grasa, cubre la mancha de inmediato con polvos de talco, o si no tienes, con una servilleta o pañuelo de papel, presionando durante unos minutos para que se absorba la grasa. Retira el talco con una aspiradora y, aunque la mancha de grasa se habrá atenuado, tendrás que limpiarla con amoníaco y un trapo limpio, aclarando al final para dejar la zona totalmente limpia.

- Manchas de barro: si detectas pisadas de barro seco sobre los asientos, ráspalas con una cuchara para eliminar los restos sólidos y trata la zona (mejor si es el asiento entero) con agua y jabón, tal y como se describía en los pasos anteriores.

- Vómito: las manchas más frecuentes cuando llevamos a los niños de viaje. Para eliminarlas y que no quede olor, lo mejor es emplear una mezcla de agua con bicarbonato y empapar bien la zona. Si no dispones de bicarbonato, consigue agua con gas para obtener la misma efectividad. Si es necesario, seca la tapicería un un secador en la opción de aire frío.

- Alcohol y refrescos: pueden dejar marcas permanentes en la tapicería del coche, con lo que lo más aconsejable es que las aclares con abundante agua fría en cuanto puedas. Así evitarás también que aparezcan malos olores.

Asimismo, es recomendable que lleves en el coche siempre toallitas húmedas para que puedas reaccionar rápidamente si algo cae en la tapicería. Trata de eliminarlo inmediatamente con la toallita y, si no lo consigues del todo, al menos habrás evitado que se seque y quede de forma permanente. Solo tendrás que tratar la mancha en cuanto puedas con amoníaco o espuma para tapicerías.

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