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Trucos para limpiar zapatos de ante

Escrito por Redacción | julio 04, 2016 | Hogar |
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El ante es un material habitual de la ropa y el calzado durante el invierno y los meses de lluvia. Su acabado es elegante, resulta cómodo y ofrece gran resistencia, pero a menudo suele plantear el problema de la limpieza y el mantenimiento. Y es que un simple roce o unas gotas de agua pueden arruinar el aspecto inmaculado del ante y pueden convertirse en un problema si no sabemos cómo solucionarlo.

Cuando los zapatos o la prenda es nueva se recomienda rociarla con una solución impermeable que repela los líquidos que se pongan en contacto con el material. Este tipo de productos se consiguen por ejemplo en tiendas de reparación de calzado o zapaterías especializadas. Si dispones de uno, rocía el calzado de vez en cuando, siempre después de limpiarlo como te indicamos a continuación.

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Para eliminar el polvo y la suciedad que se acumulan sobre este material con el uso frecuente, conviene utilizar con frecuencia un cepillo de dientes limpio de cerdas suaves (también vale un cepillo de uñas). Cepilla los pelillos en el mismo sentido para eliminar los restos de polvo e incluso el barro seco (si el ante se mancha de barro, es mejor siempre dejarlo secar y solo entonces cepillar la zona).

Para intentar eliminar las manchas que no se hayan quitado con el cepillo, puedes usar una goma de borrar lápiz, de las de uso escolar. Son muy útiles sobre este tipo de materiales.

Asimismo, para limpiar toda la superficie de ante en general puedes usar un paño limpio humedecido. Intenta igualmente «peinar» el ante en la misma dirección para que no queden manchas ni surcos.

Cuando el tejido se ha manchado con grasa puedes cepillar suavemente la zona con un cepillo de dientes impregnado de agua con amoniaco, tratando de aclarar constantemente para no ensuciar más la zona. Incide sobre todo en la zona manchada para eliminar la macha, pero no te olvides de cepillar todo el zapato en la misma dirección para que no queden marcas. Una vez limpio, déjalo secar al aire libre, lejos de fuentes de calor o humedad y, por supuesto, protegido del sol. Si el zapato ha quedado bastante húmedo, puedes colocar bolas de papel de periódico en el interior para mantener la horma y absorber la humedad. Lo ideal es utilizar una horma de madera.

Si la mancha de grasa es reciente y tienes la posibilidad, cúbrela con polvos de talco para que absorban la mayor cantidad de grasa posible. Deja que se seque y después, sigue el procedimiento anterior.

Para mantener la buena apariencia general de tu calzado de ante dale un baño de vapor indirecto de vez en cuando. Utiliza una olla de agua caliente hirviendo o la plancha, por ejemplo y nunca dejes que se lleguen a humedecer. Simplemente deja que se impregnen por todas partes con el vapor, para luego dejarlo secar y cepillar como te hemos indicado anteriormente.

Calzado de ante muy manchado

Cuando las manchas del calzado de ante sean generalizadas, conviene lavar todo el zapato con agua y jabón neutro. En este caso, habrá que cerciorarse de que repasamos bien toda la superficie del calzado con el cepillo para evitar que queden zonas de distintas tonalidades. Además, una vez hayamos limpiado y aclarado nuestros zapatos de ante, habrá que dejarlos secar en un lugar ventilado, alejado del sol y otras fuentes de calor.

Puedes ver el paso a paso en este vídeo:

Como habrás comprobado, para conseguir un acabado uniforme del calzado de ante, una vez lo hemos limpiado con agua y jabón, es imprescindible dejarlo secar por completo y, solo entonces, cepillar toda la superficie en un mismo sentido.

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