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Alimentos probióticos y prebióticos, ¿en qué se diferencian?

Escrito por Redacción | septiembre 21, 2016 | Salud |
Alimentos probióticos y prebióticos, ¿en qué se diferencian?

Las únicas bacterias que nos interesan en Flota son aquellas que trabajan en el interior de nuestro sistema digestivo para favorecer su buen funcionamiento. Por eso hoy queremos hablarte sobre los alimentos probióticos y prebióticos, que tan de moda se han puesto entre quienes se preocupan por mantener una dieta saludable.

Los probióticos son microorganismos vivos que están presentes de forma natural en nuestro aparato digestivo, concretamente en el intestino y que favorecen la buena salud de nuestra flora intestinal, reforzando el sistema inmune de nuestro cuerpo. Por consiguiente, los considerados alimentos probióticos son aquellos que contienen este tipo de microoganismos beneficiosos. Los más conocidos son los lactobacilos y las bifidobacterias. Podemos encontrar probióticos, esencialmente, en el yogur fresco (no pasteurizado), en algunos quesos sin pasteurizar, en el kéfir o en el chucrut (fermentado a base de repollo).

No debemos confundir este tipo de alimentos con los prebióticos, que son alimentos que estimulan la actividad bacteriana de nuestro intestino, pero no son microorganismos vivos. En su mayoría suelen ser hidratos de carbono que están presentes de forma natural en algunos alimentos o bien se añaden para enriquecer otros así como en forma de suplemento nutricional. Los más conocidos son la inulina y los fructooligosacáridos, presentes en la fibra alimenticia. La alcachofa, el ajo, la cebolla, el puerro, las legumbres, las patatas, el trigo, la avena o las legumbres están entre los alimentos considerados prebióticos por la presencia en su composición de alguna de estas sustancias.

Es conveniente consumir tanto alimentos probióticos como prebióticos mientras estamos tomando (o después de haber tomado) antibióticos para combatir alguna enfermedad o infección, ya que, como indica la palabra, el consumo prolongado de estas sustancias tiende a debilitar nuestra flora intestinar, dejando nuestro sistema inmunológico más desprotegido.

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