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Cómo exfoliar tus pies en casa

Escrito por Redacción | abril 06, 2016 | Salud |
Cómo exfoliar tus pies en casa

Dentro del cuidado de nuestro cuerpo, los pies suelen ser los grandes olvidados. Salvo en los momentos en los que sufrimos rozaduras o ampollas, nos olvidamos de que son una parte importante de nuestro cuerpo, que necesita cuidados suficientes para no tener molestos problemas con el calzado en un futuro.

Para tener unos pies sanos, la primera recomendación que te damos es que acudas con regularidad al podólogo. Este especialista será el que mejor te podrá recomendar sobre los cuidados que tus pies necesitan para evitar molestias futuras y poder lucir sandalias sin complejos.

Además, te recomendamos exfoliar tus pies, idealmente una vez por semana o, como mínimo, cada quince días. Este sencillo cuidado te permitirá evitar las clásicas durezas en talones, planta y dedos, que pueden ser causa de molestias con el calzado en el futuro.

Exfoliación de pies, paso a paso

1. Para preparar tus pies para la exfoliación, te recomendamos que ablandes tus pies sumergiéndolos durante unos minutos en agua templada con algún producto que ayude a suavizar y ablandar posibles asperezas. Puedes mezclar bicarbonato con un poco de aceite de bebé o almendras dulces; sales de baño; sal común con unas gotas de aceite esencial, o simplemente un poco de jabón suave.

2. Para exfoliar tus pies puedes recurrir a varios métodos:

- Piedra pómez: esta roca de origen volcánico, con aspecto grisáceo y tacto áspero se utiliza tradicionalmente para eliminar durezas y piel muerta de los pies y de los codos. Antes de usarla, debes ablandar las durezas de los pies de la manera que te hemos indicado previamente.

- Lima: ya sea manual o electrónica, la mecánica es la misma que con la piedra pómez. La lima te ayudará a eliminar la piel muerta de los pies para evitar durezas y grietas.

- Exfoliante casero: si tus pies no acumulan durezas aún, puedes exfoliarlos con un preparado casero que contenga productos hidratantes mezclados con azúcar o sal gruesa. Te proponemos una mezcla sencilla: aceite de oliva (almendras dulces, coco o de bebé) y azúcar

3. Hidrata las zonas de los pies que has exfoliado previamente para calmarlas y dejarlas totalmente suaves. Para ello puedes usar cualquier crema apropiada para pies o vaselina neutra.

Si además quieres lucir unos pies suaves esta primavera, te recomendamos que realices el siguiente ritual cada noche, antes de acostarte: hidrata con generosidad tus pies, incidiendo especialmente en los talones y aquellas zonas que más se te resecan. A continuación, coloca un calcetín para cubrir la zona y no lo retires hasta la mañana siguiente. Si eres constante, en seguida notarás los pies más suaves y bonitos.

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