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¿Es WhatsApp seguro para los menores?

Escrito por Redacción | marzo 11, 2014 | Tecnología |

Desde su creación el servicio de mensajería WhatsApp se ha convertido en un verdadero fenómeno hasta el punto de revolucionar la manera de comunicarse por móvil. Es la aplicación de comunicación más extendida de mundo  gracias a que ha calado en todos los públicos, entre ellos los menores algo que puede suponer un verdadero problema.

Como explica el Centro de Seguridad Protégeles, utilizar WhatsApp hoy en día  se ha convertido en un sinónimo de hablar, y prácticamente lo utiliza cualquier adolescente en nuestro país: el 76% de los niños de 11 a 14 años lo utiliza habitualmente para enviar mensajes, fotos, vídeos o grabaciones de voz.

Y es que si bien la ventajas de WhatsApp son conocidas por todos, Protégeles destaca que existen una serie de peligros para los más pequeños de la casa presentes en el popular servicio de comunicación que es conveniente que los padres conozcan para así evitar problemas de distinta índoles en cualquier momento. Es evidente que la herramienta se puede utilizar bien, pero también se puede usar para acosar, amenazar, difundir calumnias, fotografías sin autorización, etcétera, como así lo demuestra que se haya convertido, según coinciden estos mismos especialistas, en la herramienta más habitual en los casos de sexting, es decir el envío de contenido erótico o pornográfico vía móvil.

Por ello, hay varios aspectos que los padres deben conocer sobre WhatsApp:

  • Es como una red social sin su legislación. «No es un simple servicio de mensajería, como así creen algunos padres. Permite crear grupos, enviar imágenes, vídeos, links… Pero a diferencia de FacebookTwitter, Tuenti, etcétera… no está registrada como red social por lo que no tiene que cumplir unas normas ni está supervisada   por Gobiernos, la propia industria o la Unión Europea», apunta Urko Fernádez director de proyectos de Pantallas Amigas.
  • No se necesita una edad mínima para darse de alta. A diferencia de otros servicios de telefonía en WhatsApp no se exige una autorización paterna para darse de alta en el servicio a los menores de 14 años. Esto provoca que al darse de alta automáticamente en la aplicación los niños ya ofrecen multitud de datos personales: nombre, foto, geolocalización o cualquier otro contenido que compartan.
  • La cuestión de la inmediatez puede provocar daños irremediables. En décimas de segundo, los chavales envían fotos que no deberían, y cuando recapacitan de su error ya es tarde para solucionarlo.
  • No hay certeza de que la aplicación sea segura. Pese a que WhatsApp ha asegurado en multitud de ocasiones que no hay qué temer, lo cierto es que existen multitud de rumores acerca de su seguridad y si la información que transferimos en ella está bien protegida.
  • Puede facilitar el acoso. «Por el mero hecho de que un extraño tenga tu número, tu Whatsapp le acepta, y deja expuesta tu foto de perfil», apuntan desde Pantallas Amigas. «El acosador inmediatamente puede tener demasiada información: saber cómo eres físicamente, la hora a la que te conectas, o la hora de tu último mensaje».

Por todo ello es necesario hay que ser muy conseguir concienciar a los menores de los problemas que rodean a esta aplicación para que sepan esquivarlos y beneficiarse exclusivamente de sus grandes ventajas.