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Trucos para limpiar una olla quemada

Escrito por Redacción | abril 24, 2017 | Hogar |
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¿A quién no se le ha quemado alguna vez un guiso en un despiste en la cocina? La consecuencia inmediata más desagradable es el olor a quemado, puede que el humo y, sobre todo, el estropicio del plato que estábamos cocinando y al que le hemos dedicado un tiempo considerable. Pero además, es frecuente que al vaciar la olla o la sartén del guiso quemado, descubramos que el fondo se ha carbonizado literalmente, dando lugar a una capa negra incrustada que parece difícil de eliminar.

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No te preocupes. Más allá de que la comida que estabas preparando irá inevitablemente a la basura, la olla sí tiene solución y es posible volver a dejarla como nueva. ¿Cómo? Toma nota de estos trucos diferentes para eliminar todos los restos quemados de la olla:

Con vinagre: retira los restos más grandes de comida con una cuchara de madera o papel de cocina. Después, cubre el fondo de la olla con una capa de vinagre y ponlo a calentar hasta que hierva. Manténlo en el fuego unos minutos sin que se consuma y retíralo para dejar que se enfríe por completo. Una vez frío, podrás limpiar el fondo por completo, ya que el vinagre habrá reblandecido los restos. Además, como desodorante natural, ayudará a eliminar el fuerte olor a quemado.

Con sal: después de limpiar al máximo posible la olla con agua caliente, jabón y un estropajo, vierte sobre el fondo dos dedos de agua con sal. Déjalo reposar media hora y entonces frota suavemente con una esponja el fondo. La sal arrastrará los restos de comida quemada que queden en el recipiente. Si aún así quedan manchas, hierve ese mismo agua y prueba a volver a frotar del mimo modo una vez el agua este fría.

Con bicarbonato: el bicarbonato de sodio es un potente limpiador que te servirán cuando la capa de comida está muy quemada. Calienta agua con una buena cantidad de bicarbonato hasta que hierva. Entonces, retíralo del fuego y, cuando el agua esté tibia, frota con un estropajo el fondo quemado.

Con limón: si ya has eliminado la mayor parte de los restos sólidos quemados en el fondo de tu olla, pero siguen quedando rastros negros, prueba a frotar medio limón sobre la superficie. Una vez impregnada por completo la base, alterna el estropajo con el limón, y compobarás que el fondo va quedando brillante poco a poco, sin rastros de suciedad.

Con lejía: al igual que con el limón, podemos aprovechar el poder blanqueante y desinfectante de la lejía para recuperar nuestra olla quemada. Para que funcione deberás poner unas gotas de lejía disueltas en agua dentro de la olla y ponerlo todo a hervir. Procura usar guantes en todo momento y ventilar muy bien la cocina para evitar respirar los vapores, que resultan tóxicos de forma directa. Después de que hierva unos 3 minutos, retira la cacerola del fuego y deja que se temple el agua. Entonces, frota con una esponja o estropajo suave los restos. Quedará reluciente.

Recuerda que, a la hora de usar el estropajo, las ollas deben ser de acero inoxidable, hierro, cobre, barro o aluminio. Para el teflón o la cerámica (antiadherentes) deberás usar una esponja y, si tienes que rascar, hacerlo suavemente con un utensilio de teflón o plástico. Solo así evitarás que se echen a perder sus propiedades.

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